Vocación… un tema que tarde o temprano llega a ocupar nuestro corazón. ¿Cuál será la mía? Cuando uno lleva algún tiempo haciendo vida de oración, conociendo al Señor, tratándole, entablando una amistad sincera, hasta ir enamorándose de Él, aparece cierta inquietud: ¿a qué me llamas Señor?, ¿qué puedo hacer por ti, Jesús?

Hay muchas otras preguntas similares que se dan en algún momento del recorrido espiritual: ¿para qué existo?, ¿cuál es mi propósito aquí, en la tierra, en este lugar, con estas personas?, ¿será que Dios me pide un poco más?, ¿cómo puedo demostrar a Dios que quiero jugarme la vida por Él?, ¿cómo puedo tener una relación más seria, más honda, con Él?, ¿para qué me necesita…? 

Estas son algunas de las muchas preguntas que aparecen de repente, de a poco, y luego como en cascada. De una pequeña inquietud, está se vuelve la gran ocupación de nuestra mente y el tema de todos los ratos de oración. Nos «preocupa», porque sabemos que definirá el resto de nuestras vidas. 

El discernimiento vocacional

Conozco varias situaciones de discernimiento vocacional. He escuchado tantísimas experiencias distintas, por lo que estoy convencida de que cada llamada es particular. Por esto, puedo decir que Dios es el mejor escritor que he conocido: se ingenia para escribir las mejores historias de amor, con vuelcos inesperados y cambios radicales.

Como digo, cada alma es única y a cada una Dios llama de una manera distinta. Pero algo que encuentro en común en muchas de estas vidas es que las personas que se topan con este tipo de inquietud, quieren profundizar en la misma.

Ya sea hablando con más frecuencia con un director espiritual, preguntando y escuchando cómo otras personas respondieron a sus vocaciones. Alargando los ratos de oración, poniendo más ahínco en el apostolado… en síntesis, buscando la mejor manera de escuchar con mayor claridad la voz de Dios. 

Y hoy puedo asegurarlo, el que busca, encuentra. Él no se oculta, al contrario, se hace el «encontradizo». O como dice el papa Francisco, «primerea».

En mi caso, lo que más quería hacer mientras buscaba descubrir cuál era el plan que Dios había pensado para mí, era leer. Leer buenos libros que respondieran mis dudas y me ayudasen a descubrir la respuesta de Dios. Porque en la oración nos dirigimos a Dios, y en la lectura espiritual Él nos contesta. 

A continuación te recomiendo cinco libros que me ayudaron a discernir, y otros que descubrí más tarde y que me hubiera gustado conocer antes. ¡Espero que les puedas sacar mucho provecho!

1. «Llamados a la vida», de Jacques Phillippe

Vocación: 5 libros que te ayudan a discernirla

Este libro me parece que es un excelente punto de partida para profundizar en lo que es una vocación. Habla de la primera llamada (la vida) y de aquella común a todos: la santidad.

Empieza afirmando que con cada llamada viene un don, y viceversa. También explica cómo, con cada proposición de Dios, recibimos las fuerzas y las gracias necesarias para aceptar dicha invitación.  

Puedes adquirir este libro aquí.

2. «La llamada de Dios», de Alfonso Aguiló

Esta obra está escrita a modo de entrevista, entre una persona que manifiesta distintas dudas y el autor que las aclara, citando a santos, profundizando en el Catecismo y contando anécdotas que ilustran cada situación.  

Este libro te explicará cómo saber si Dios te llama a algo. Qué tiene que ver esta llamada y respuesta con la felicidad, con la realización personal, pero también te dirá cómo dar esa respuesta, incluso qué pasa si tus padres se oponen o qué tiene que ver la salud con la vocación.

También te dirá qué pasa si luego de empezar un camino, uno descubre que se equivocó… y mucho, mucho más. Creo que no queda una sola duda sin ser esclarecida.

Puedes adquirir el libro aquí.

3. «La vocación explicada por Juan Pablo II»

Vocación: 5 libros que te ayudan a discernirla

Este es un librito o hasta diría, folletito, que describe las distintas vocaciones: matrimoniales, sacerdotales, religiosas o el celibato laical, de manera que uno pueda comprender mejor qué abarca cada camino, a grandes rasgos.

Esto creo que ayuda bastante para que uno ponga un nombre a lo que, mientras reza, a veces no sabe cómo llamar. 

Puedes leerlo completo aquí.

4. «Christus vivit», del papa Francisco

Esta exhortación apostólica dirigida a los jóvenes es una bellísima carta para ser apóstoles en nuestros tiempos. Una invitación preciosa para los jóvenes que tienen sed de entregarse, de dar a sus vidas un significado más grande, de jugárselas de verdad por Cristo.

Aparte de hablar de temas propios de la pastoral con los jóvenes, habla de la santidad, de la vocación… y de muchos otros temas para enriquecer la vida espiritual. 

Puedes leerla completa aquí.

5. «A mí también me llama», de José Manuel Fidalgo Alaiz 

¡Sí, Dios también te llama! Pero, ¿qué es esta llamada?, ¿cómo se puede aceptar libremente la invitación que Dios hace al hombre? Aquí podrás leer sobre cómo el Señor busca a todos, sin dejar a nadie fuera, y cómo cada uno puede discernir y empezar el camino alegre y generoso que Él propone.

Puedes adquirir el libro aquí.

Espero que esta lista de libros te ayuden mucho a aclarar dudas o a ver mucho más clara la vocación a la que te llama el Señor. Si conocer otros libros o documentos que te hayan ayudado, compártelos en los comentarios.