
Cuando éramos chicos, allá lejos y hace tiempo, los niños «malos» decían «palabrotas»(malas palabras) que consistían, mayormente, en referirse a ese lugar del cuerpo humano donde la espalda pierde su nombre… y un poquito más. Nuestros padres nos decían: «Si hablas mal, te vamos a lavar la boca con jabón», amenaza que nunca cumplieron porque era más un modo de decir que una advertencia real.
Hoy en día, hay personas a las que sería necesario lavarles la boca con jabón, enjuagarla con cloro y hacer buches con agua bendita. Y eso no es lo peor. Lo verdaderamente alarmante es que son «famosos», es decir, son promocionados, ganan premios y miles de millones de dólares por decir cochinadas. Por letras como las de reggaeton en las que es común insultar a las mujeres (cosa que, en nuestra lejana infancia, hubiera significado una penitencia de muchos meses. Por denigrar lo más noble que puede hacer el ser humano: amar a una mujer para toda la vida.
El video que te voy a comentar hoy me llena de esperanza, porque veo que hay jóvenes a los que este tipo de ¿música? Les provoca lo mismo que a mí: un desagrado y una repulsión completa. El influencer que realizó este video se llama Pablo Garna, y te recomiendo enfáticamente seguirlo, porque su contenido es buenísimo, ideal también para el apostolado entre chicos y jóvenes.
Las letras de reggaeton y el peligro de los estereotipos en el amor y las relaciones

¿Qué pasa con las letras de reggaeton y música similar? Que de la abundancia del corazón habla la boca, y parece que a este «músico» (no quiero ni nombrarlo, porque hasta su nombre habla del mal), lo único que le sale del corazón es maltratar a las mujeres. ¿En lo único que piensa este pobre muchacho es en sexo, y además en sexo violento, maltratando a su compañera? Pero la otra pregunta que me asusta es: ¿hay alguna mujer a la que le guste ser tratada así?
Pues sí. Lamentablemente. Y no es que les guste ser tratadas así. Hay una tendencia, especialmente en mujeres que han sufrido un padre ausente o agresivo, y que han desarrollado un estilo de «apego» (modo de amar y sentirse amado) inseguro, que las hace pensar que ellas van a «domar a la bestia».
Este tipo de mujeres se sienten atraídas por hombres así porque creen tener un amor redentor, un amor que salva. ¿Les parece increíble? Basta con observar el rotundo éxito de novelas como Crepúsculo o 50 sombras de Grey, e incluso La Bella y la Bestia. Todas son expresiones de ese tipo de fantasía femenina.
En el libro A Billion Wicked Thoughts (Mil millones de pensamientos perversos), dos exingenieros de Google analizan la información de las búsquedas de internet en sitios de pornografía, y en el tope de las preferencias femeninas se encuentran fantasías con hombres lobo, vampiros, multimillonarios y otros seres malvados de esa clase, enfrentados a una doncella virginal que los transforma mediante su amor incondicional.
Recuperando el verdadero amor basado en el respeto

¿Qué es lo que prometemos frente a Dios, nuestras familias y amigos en el altar cuando nos casamos? Amor, fidelidad y respeto. «Prometo serte fiel, amarte y respetarte todos los días de mi vida». Las tres cosas van juntas e inseparables. El amor conyugal, el amor de ágape, como lo clasifica C.S. Lewis, es el amor como virtud teologal.
Ese amor nace del respeto: en tanto que hijo o hija predilecta de Dios (todos somos hijos predilectos de Dios; su amor es infinito y se distribuye infinitamente entre sus hijos), eres merecedor de todo mi amor. Pero para eso debo respetarte. De allí nace también la fidelidad: en cuanto eres merecedor o merecedora de todo mi amor, y en cuanto te respeto como hijo predilecto de Dios, te debo fidelidad.
Todos comprendemos que cuando fallamos en la fidelidad, el amor y el respeto se resienten. Muy pocos entienden que cuando faltamos al respeto, el amor y la fidelidad también se tambalean. Se resquebraja nuestra voluntad de amar al otro en tanto que hijo predilecto de Dios.
¿Cómo lograr un amor como el de nuestros abuelos? ¡Pues tratándonos como se trataban ellos! Muchas parejas de antaño se hablaban de «usted», como un signo de respeto que, para los estándares actuales, puede parecer anticuado o distante. Sin embargo, ellos tenían claro algo: era un amor que debía durar hasta la muerte, y el respeto no era opcional, sino tan importante como el amor y la fidelidad.
No estoy diciendo que debamos comenzar a tratar a nuestras parejas de «usted» ni de «vuestra merced»… Sería ridículo. Pero no descuidemos el trato cotidiano. Que sea cortés y galante, que tenga detalles de ternura y cercanía, pero también de respeto y cuidado.
Guardianes de la dignidad de hijos de Dios, de nuestros cónyuges o enamorados

Muchas veces, cuando mi esposa dice de sí misma: «Soy una tonta» o «no sirvo para nada», yo le respondo muy seriamente: «No te voy a permitir que hables así de mi esposa; no me importa quién seas». Puede parecer una respuesta humorística, pero me cuido mucho de que quede claro: ella no debería tratarse a sí misma con desprecio, porque Dios la ama, y al despreciarse, está despreciando una obra de amor de Dios.
Para contrarrestar el efecto de las letras de reggaeton y este tipo de música nefasta en nuestras almas, no solo debemos rechazarla y buscar «mejores canciones», sino también desagraviar a las personas que ofenden, especialmente a las mujeres, tratándolas con mayor delicadeza, amor y respeto, teniendo siempre presente que son hijos e hijas de Dios, amados infinitamente por su Creador.
Así, podremos recuperar el amor de nuestros abuelos, ese amor que duraba para siempre, el amor que todos anhelamos y que no sabemos cómo recuperar. Pues la receta es simple: amándonos, siendo fieles y, sobre todo, respetando a nuestros cónyuges e hijos.
Hoy, sin tardanza, puedes empezar a forjar un amor para toda la vida. Incluso si tienes una relación difícil, puedes comenzar por tratar con respeto si esto se ha debilitado en los últimos tiempos. También es importante pedir respeto para contigo: no permitas que nadie trate mal a un hijo predilecto de Dios.
¿Qué pequeños gestos de respeto y amor puedes comenzar a practicar hoy? Tal vez un elogio sincero, una palabra de ánimo o, simplemente, escuchar con atención a quien amas. Y en lugar de escuchar música con letras horribles, volvamos a dedicar canciones que hablen de ternura, respeto y amor duradero. Cambiemos el mundo comenzando por nuestras relaciones más cercanas, corazón a corazón.
Cuéntanos en los comentarios, qué opinas de esto, qué opinas de las letras de reggaeton y otros géneros similares… ¿ves el problema que describo o tienes otro punto de vista?
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Totalmente de acuerdo, como mujer de 57 años, esposa, madre y abuela ; no espero más q respeto. No escucho y nunca me han gustado ese tipo de música. Seguir rezando para que Dios y la Virgen cubran los jóvenes y busquen el camino correcto. Que no escucho otro QUE SOLO EL CAMINO DE DIOS , la fe, el amor y el respeto 🙏🏻🙏🏻🙏🏻
Hola. Estoy totalmente de acuerdo. Soy Rosario, y en mi casa diltramos lo que escuchamos y vemos. Tengo hijos adolescentes, y me parece fundamental que aprendan éstas cosas desde el inicio. Gracias por los consejos. Y excelente el artículo.
Así es y tristemente los niños ya dicen las groserías como algo normal ,porque los adultos lo dicen ya como si nada , Como se vive diciendo ahora.
Que a lo malo se le dice bueno.
Que pesar esta generación llena de malos hábitos, palabras y acciones .
Más triste ver niños tan pequeños asi
Comparto la opinión, me parece que hay canciones que parecen pornografia hablada.
Un desastre las letras de canciones, incluso ni siquiera es atractiva la voz, eso sí, mucho instrumento o música muy arreglada eléctricamente y esto es muchas veces lo que atrae a la juventud y escucha estos temas. Yo pregunto a mi adolescente y le digo que es porquería de letra y me responde que si pero tiene buen ritmo.
Hola. Estoy totalmente de acuerdo. Soy Rosario, y en mi casa diltramos lo que escuchamos y vemos. Tengo hijos adolescentes, y me parece fundamental que aprendan éstas cosas desde el inicio. Gracias por los consejos. Y excelente el artículo.
Un artículo que los jóvenes deberían de tener en el respaldar de su cama. Es difícil encontrar jóvenes que se respeten así mismo como a los demás. Desde el trato, la música y todo ha cambiado tanto que nos apena mucho. Buen articulo
El problema no es en sí el género musical como tal, en cuanto a lo que es música, es ese contenido sucio, perverso y retorcido en sus letras. Hay canciones que se pueden escuchar lo que hay es que buscarlas, pero eso es otro tema. Soy una amante de la música y un buen ritmo vende, atrae, gusta. El reggaetón como tal nada más hay que buscar no solo reggaetón hasta el mismo trap que es una derivación a nivel, vamos a decir, de recursos o elementos electrónicos, etc. utilizados, pero la verdad es que da pena que el amor sea maltratado de esa manera, porque digo maltratado porque eso habla de nosotros de cuán poco nos amamos y lo maltratamos, porque a final de cuentas el amor es Dios y a él es a quien estamos pisoteando y lacerando.
Gracias a Dios que alguien más lo nota, pensé que solamente yo me sentía ofendida con ese tipo de música que ni siquiera merece ese nombre. Me parece que esto se debería hacer más público para que se sancionará y se quitará ese tipo de generos música les
Nunca me ha gustado el reggaeton.
Se me hace una vulgaridad. Soberbia pura, alejados del amor, romántico, sensible, dócil. No estoy diciendo tonto o ciego.
Se nos ha olvidado amar bonito. Sencillo
Gracias por esta reflexión que nos permite ver y cultivar el amor a uno mismo, porque Dios nos amo primero «
Excelente! Gracias por estas reflexiones, hermano querido. Amén.
A veces los padres, por comodidad o desinterés, no ofrecemos a nuestros hijos cosas bellas y cuando nos distraemos esa música se mete por la rendija y es un espanto cómo tratan a las mujeres y cómo pervierten a los chicos (y no tan chicos)
Gran responsabilidad, demostrar que el amor verdadero el amor real si existe. Un amor basado en el amor de Cristo.