El pasado domingo 27 de marzo tuvieron lugar los premios más importantes del mundo de Hollywood; los premios «Oscar». Los hayas visto o no seguramente te enteraste del suceso ocurrido con el actor Will Smith y el comediante Chris Rock.

Una circunstancia escandalosa, que sin duda se hizo viral en el mundo entero. Sin embargo, durante ese mismo evento pasaron muchas otras cosas de las cuales nadie se enteró. O que nos enteramos, pero no le tomamos tanta importancia.

El día de ayer me mandaron este video, por ejemplo, que me encantaría compartirles y reflexionar un poco más sobre los sucesos que comentamos y los que no. Los invito a mirarlo por completo.

Las hermosas circunstancias que pasan desapercibidas 

A simple vista parece que no hay mucho que comentar sobre el video, es un video sencillo sobre una circunstancia que fácilmente pasa desapercibida y realmente lo ha hecho. Un acto de ternura que a penas conmovió a unos pocos.

Muchas veces el bien es así, está en lo escondido, en el silencio, en la sencillez del día a día, de una sonrisa, de un abrazo, de actos tan comunes que difícilmente logran llamar la atención. Y creo que es «normal» que el escándalo llame más la atención, que se «robe» el protagonismo y no solo aquí, sino en cualquier circunstancia.

Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece

Suele pasar que los temas más virales y compartidos son los temas más controversiales, los más escandalosos. Repito, creo que es lo «normal», lo que se espera que pase. Sin embargo, no sé si sea lo mejor, ni que este bien acostumbrarnos que sea así, al menos no entre los cristianos.

Muchas veces he oído la frase que dice «somos más los buenos, pero el mal hace más ruido» y la verdad me molesta un poco porque no debería de ser así, creo que tenemos la concepción de que el bien es sencillamente «no hacer el mal» ¡Pero no es así! El bien no es quedarse callado o no hacer el mal que otros están haciendo.

Hacer el bien, es hacer el bien. ¡Por algo existe el pecado de omisión! Los católicos no estamos llamados a la mediocridad ni a la pasividad. Los católicos estamos llamados a ser enemigos del sillón y a ser escándalo para el mundo. Sí, ¡escándalo! Porque la alegría, el servicio, la paz a la que estamos llamados no son cosas de este mundo, nos vienen de otro lado.

El escándalo debería ser el bien

Esto definitivamente resulta escandaloso. Lo vemos en casos como el de la Madre Teresa de Calcuta, la radicalidad de su vida resultaba escandalosa para los demás, San Francisco de Asís, incluso personas como Carlo Acutis. ¡Quién sabe que no es de aquí y vive como ciudadano del cielo se vuelve un escándalo para el mundo!

Ya sé que parece que me estoy saliendo del tema, pero realmente considero que esta super relacionado. Si el mal es escandaloso es porque nosotros lo estamos permitiendo, compartiéndolo o sencillamente no haciendo nada al respecto ¡No podemos seguir permitiendo que esto sea así! ¡Vivamos como ciudadanos del cielo siendo escándalo para este mundo y hagamos viral el bien!

Artículo escrito por Sofía Carreón Allande