Cuando veo este tipo de videos no dejo de pensar que el hombre es un ser espiritual. Sin embargo lo interesante del asunto es explicarle esto a otra persona. Creo que para hacerlo no hay que enfocarse en todas las cosas que se hacen en el video sino en el porqué se hacen. ¿Por qué el hombre no puede conformarse simplemente con correr una ola, escalar una montaña o hacer un buen salto en bicicleta? ¿Por qué siempre vamos y anhelamos lo más perfecto? La ola más grande, la montaña más alta, el salto más espectacular. Si el hombre fuera únicamente material biológico organizado, esta pregunta no tendría respuesta ya que todos estos actos no hacen otra cosa que negar manifiestamente el instinto de supervivencia. ¡por Dios! Lo único que está en juego es la propia vida. Por otro lado a ningún animal jamás se le han ocurrido semejantes hazañas. ¿o alguien ha visto alguna vez  un perro tratando de volar? (Por su cuenta, digo. Los niños a veces pueden ser un poco crueles). El hecho es que en la naturaleza los seres aceptan sus límites. ¿Por qué este bendito ser humano no lo hace? ¿Que misterio se esconde entre los pliegues de ese “revoltijo de cuerdas y tendones”?

No quiero y no creo que este video pueda ser una prueba definitiva de la espiritualidad del hombre, pero si nos abre una puerta y una duda: si los seres en la naturaleza no van más allá de sus límites y la naturaleza fundamentalmente es armonía, el hombre aparece como un error en este escenario. A menos que… efectivamente ese anhelo de grandeza y de auto-trascendencia nos hable de unos límites distintos a los del mundo natural. Tal vez todos estos “records” y piruetas fantásticas no sean otra cosa que un grito espiritual del hombre que anhela encontrar sus auténticos límites. Un grito por alcanzar su lugar en la existencia. ¿Tú que piensas?


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