Insertarse en el mundo laboral siempre ha tenido sus complicaciones. Preparar una buena oferta de nuestra profesión es indispensable; necesitamos destacar cuáles son nuestros logros, nuestras capacidades, nuestras ventajas competitivas, en qué hemos destacado, en qué empresa nos hemos desarrollado… ¿Qué pasa cuando dentro de esa ecuación entra la maternidad?

Este hermoso video nos presenta a una madre re-insertándose en la vida profesional luego de algunos años en “retiro” para dedicarse a criar a sus hijos. La situación que el vídeo presenta me ha parecido un material muy bueno tanto para la reflexión personal como para iniciar un diálogo con respecto al rol de la maternidad y la familia dentro de la sociedad el día de hoy.

¿Cuál es su valor? ¿Qué percepción tiene la sociedad cuando una profesional con “futuro” deja “todo” para dedicarse a ser madre?

Yo me encuentro precisamente en una situación similar, he dejado mi profesión por un tiempo indefinido para quedarme en casa al cuidado de mis dos hijos. Ha sido una decisión difícil, llena de dudas y de cuestionamientos con respecto al éxito, la carrera, y la sociedad.

Recojo los comentarios recibidos cuando tomé esta decisión y veo las caras de los entrevistadores en el vídeo cuando preguntan por los años de ausencia y me pongo a pensar qué pasó que la sensibilidad por la maternidad y por la familia se fue perdiendo.

Hoy el tener éxito, se ve reflejado principalmente en el prestigio, los logros profesionales y monetarios. La maternidad, la familia, el tener hijos es percibido como un freno o como incompatible con esta distinción.

La familia es hermosa. Ser madre es una tarea por demás difícil pero también está llena de satisfacciones, crecimiento personal y espiritual. No es un freno al desarrollo profesional, es realmente un plus. Es poder ver la vida desde el cuidado, la entrega, la protección, la formación, el amor profundo e incondicional. Y desde allí salir a servir, a contribuir con el mundo.

San Juan Pablo II en su carta apostólica «Mulieris Dignitatem» realza la dignidad y vocación de la mujer y dice: «La mujer no puede encontrarse a sí misma si no es dando amor a los demás».

La familia, como vemos en este segundo video, no es una locura, ser padres no es una locura. Tu vida definitivamente será otra, eso es absolutamente cierto. Tu casa será la casa de muchos y tu coche será de pronto una nave espacial capaz de transportarte a dimensiones desconocidas. Pero te encontrarás profundamente desplegado y con una fortaleza jamás imaginada.