El año litúrgico año tras año nos permite vivir momentos de especial recogimiento, la cuaresma es uno de ellos. Tiempo en el que, de una manera fervorosa, nos enfocamos en restaurar nuestro camino que sigue al Señor. 

¿Sabes en qué consiste la cuaresma?, ¿por qué se llama así?, ¿conoces su historia?, todas estas preguntas y otras más nos las responde sumamente claro Fray Abel en el video que quiero compartir contigo

¿Cómo vivir la cuaresma?

No es una pregunta tan sencilla. Hay que comenzar por decir que si bien la cuaresma es un tiempo específico del tiempo litúrgico, también es el modo de vida de todo cristiano. Es decir, la cuaresma no se reduce a 40 días previos al triduo pascual, sino que marca el derrotero de la vida diaria.

¿Cómo comprender esto? La cuaresma insiste cada año en la vivencia de tres actos de fe, limosna, ayuno y oración. Piensa en qué momento de la vida no necesitamos de estos presupuestos de fe, y verás que todos los días se nos presentan como herramientas para fortalecernos espiritualmente.

Es por esto, que la cuaresma es la forma de vida cristiana más auténtica, además como un deportista se prepara para los juegos, los cristianos nos preparamos para los eventos claves de la Semana Santa a través de la oración, el ayuno y la limosna. Estos nos guían en el examen sobre nuestra propia vida mientras nos esforzamos por fortalecer y ahondar la relación que tenemos con Dios y con el prójimo. La Cuaresma es un tiempo de crecimiento personal y espiritual, un tiempo para mirar hacia afuera y hacia adentro. La Cuaresma es una vida de misericordia.

Es un tiempo muy importante

No podemos considerar el tiempo de la Cuaresma como una época más, que simplemente viene y va cada año como una repetición cíclica. No, este es un tiempo único; es un auxilio divino que hay que recibir con total disposición. Jesús camina con nosotros y nos invita a construir nuestra vida en Él.

En la vivencia cuaresmal de nuestra fe, no solo fortalecemos y purificamos nuestra piedad y devoción, sino que renovamos nuestra esperanza y afianzamos la caridad, además de acrecentar el espíritu de penitencia que nos invita a la purificación. No reduzcamos este tiempo a una ocasión para hacer obras de mortificación, no dejemos escapar el profundo sentido de vida cristiana que contiene la espiritualidad cuaresmal.

Quisiera invitarte a vivir en este año un profundo proceso de restauración, que la cuaresma sea la oportunidad para unirnos profundamente al Señor y encontrar nuevamente nuestro camino con y hacia Él, bebamos de la fuente del agua viva, permitámonos sentir el amor que el Maestro nos tiene.

No olvides que la vida de fe, es un camino hacia la vida, la Pascua.

 

la cuaresma