Me imagino que muchos de ustedes ya han tenido la oportunidad de encontrarse este video en algunas de sus redes sociales, pues con un poco más de una semana este Kodi Lee y este video se ha viralizado y nos ha conmovido bastante.



Kodi Lee, un joven de 22 años que se presentó a las audiciones America’s Got Talent, el famoso programa que inició una nueva temporada. Kodi interpretó la canción “A Song For You” de Donny Hathaway, y la particularidad de su talento no es únicamente su impresionante voz, también su valentía al pararse en el escenario siendo ciego y autista.

Creo que el video habla por sí solo, sería muy difícil que no le moviera a quien lo ve una sola fibra, sin embargo, más allá de lo emocional y conmovedor creo que es este testimonio nos puede ayudar a pensar en algunos aspectos importantes.



Kodi Lee, el valor innegable de toda vida

Teniendo en cuenta que los tiempos en los que vivimos se cuestiona tanto el valor de la vida, en los que se pone como “estándares de calidad”, las facultades mentales, los estados de salud óptimo, la capacidad de producción y eficiencia, me parece que Kody tiene mucho para decirles a los que todavía dudan que la vida para que sea digna y plenamente valiosa debe moverse por los paradigmas que exige la sociedad. ¿Acaso muchos de los bebés que son abortados por no tener todas las facultades, por no estar “completos” no podrían ser como este cantante? Sin embargo, no es que tienen que ser famosos, ni saber hacer muchas cosas para que la existencia valga la pena y se pueda apostar por ella; sencillamente el hecho de ser y de existir ya le otorga un valor, una dignidad, por haber ser querido por el Creador.

La maternidad exige coraje

Previo a su actuación, Kodi Lee fue llevado hacia el escenario por su madre, Tina, quién lo presentó. Ella les dijo a los jurados: “A través de la música y la interpretación, él pudo soportar vivir en este mundo. Porque cuando eres autista, es muy difícil hacer lo que hacen los demás. En realidad, le ha salvado la vida”.

Pienso que esta madre es muy valiente, pues es testimonio de una apuesta por la vida de su hijo, lo promueve, lo valora y principalmente lo ama. No sólo por el hecho de que sea un artista, sino porque se evidencia su cariño, su ternura, su disponibilidad para acompañarlo. Quien sabe cómo habrá sido su embarazo, sus primeros años al encontrarse con las limitaciones de su hijo; lo que importa es su perseverancia, su coraje para asumir los retos y las dificultades y para decir al mundo, a través de su hijo que vale la pena decirle sí a la vida.

Lamentablemente algunas mujeres durante el embarazo sienten la presión de los demás, la culpabilidad, el rechazo, el enorme peso de las dificultades que pueden tener y pueden ver en el aborto un camino para aliviar este dolor. O también hay otras madres que cuando ven las dificultades y las enfermedades en sus hijos pequeños puede que no les demuestren el mismo cariño, o que lleguen incluso a abandonarlos o maltratarlos. Definitivamente para vivir plenamente la vocación de la maternidad se requiere valentía y tesón. ¿Cómo no pensar en la Virgen María, quien experimentó el rechazo, la marginación y el dolor durante su embarazo? A pesar de ello, fue valiente y especialmente no dejó de confiar en Dios; eso es ser madre.

Me pareció también muy significativo en este sentido el gesto de la juez que entregó el Gold Buzzer (con lo cual pasa automáticamente a la siguiente ronda); ella expresó que estaba estrenándose en la tarea de ser madre. Ella reconoció que si bien “es el trabajo más difícil que he tenido y a la vez el más gratificante. Solo quieres darles a tus hijos la luna, las estrellas y los arcoíris”. No todo es fácil en la maternidad, pero quienes son madres sabrán lo gratificante de llevar a cabo esta misión.

Los pequeños gestos que transforman el mundo

Me quedó muy grabada la frase que le dice la jurado al final a Kodi Lee “Has cambiado el mundo” y quizá si tenga razón. Y es que es evidente que esta historia que se ha “viralizado” tan fácilmente, no es simplemente un video bonito y simpático, el hecho que no nos deje indiferentes es porque en el fondo lo que nuestro corazón más reclama, así no seamos tan conscientes,  son palpar estas manifestaciones de autenticidad, de sencillez, de valentía, de humildad; valores que a veces pasan de largo y que nos hemos acostumbrado a no verlos tanto, expresiones de la humanidad que se dan con cada vez más dificultad en nuestro mundo a veces tan centrado en lo trivial y superficial. Kody con el mero hecho de existir, de ser él mismo ha demostrado que tiene mucho para aportar, nos confirma que son pequeños gestos que nacen de la espontaneidad, del deseo de darse a los demás los que realmente transforman y el mundo necesita.

Nos gustaría que nos compartieran sus comentarios y lo que este testimonio los hizo reflexionar.