Jubileo 2025

¡Hay que decirlo, estamos de fiesta! Este es un año supremamente especial para todos como Iglesia. Sin lugar a dudas, no querrás perderte ninguno de los regalos que Dios quiere darte este año jubilar. Por eso, queremos darte unas cuantas ideas para que ir a Roma no sea la única opción que te plantees para vivir el Jubileo 2025.

Encontrando a Dios en mi ciudad

En el año jubilar hemos entrado todos aquellos que, como Iglesia, queremos abrirnos a la experiencia del amor y misericordia de Dios con este año santo que se nos concede.

Es importante estar atentos, pues probablemente tu diócesis, tu parroquia o grupo juvenil al que pertenezcas ya tiene pensadas actividades especiales de las cuales tú puedes sacar mucho provecho.

Sería muy buena idea aprovechar este año para buscar hacer peregrinaciones a lugares santos en tu ciudad o en sus alrededores, en santuarios que sean importantes en tu ciudad o país.

Puedes proponer hacer peregrinaciones, jornadas de oración, etc. ¡El Señor siempre nos llama en comunidad! Por eso, tratemos también de vivir este año con nuestras familias, amigos y grupos juveniles a los que pertenecemos.

La puerta santa del corazón: una peregrinación interior

Es verdad que siempre se abren puertas santas en las diferentes ciudades, y definitivamente cruzar esa puerta es un signo importante de la conciencia del año en el que entramos, del deseo de conversión y santificación personal para ser todo de Dios.

¡Pero no olvidemos que siempre estamos en camino hacia Dios! Por tanto, así como son importantes los actos externos de piedad, que tienen gran valor y hay que cuidar, también es importante el camino espiritual que vivimos interiormente.

Recordemos que todo es sembrado en nuestro interior (Mt 13:24-52) y que, para tener más claridad sobre qué se ha sembrado en nuestro corazón e ir formando la conciencia en Dios, es importante nutrir nuestra vida de la Palabra de Dios, meditarla en nuestro interior y atesorarla como Santa María en nuestro corazón (Lc 2:19).

Vivir el sacramento de la reconciliación (Jn 20,21-22; 1 Jn 1:9; Stg 5:16) y hacer obras de caridad hará que, progresivamente, nuestra alma se vaya purificando y así podamos vivir un proceso de conversión para ser imitadores de Dios (Ef 5:1).

Recordemos que, cuando vivimos el amor, nuestro corazón empieza cada vez más a parecerse al del Señor Jesús.

Celebrar el Jubileo 2025 digitalmente: un espacio de comunión universal

La tecnología es un gran regalo de Dios cuando la usamos para hacer el bien y para acercarnos a Él. Por eso, contando con todos estos recursos, ¡participemos de los encuentros especiales que se harán en Roma virtualmente!

Además, sería buena idea estar atentos a cualquier iniciativa que surja en medios digitales, como charlas, congresos, talleres, cursos, retiros espirituales, etc.

También, ver y compartir los testimonios de otras personas que nos edifiquen en la fe podrá ser de gran provecho.

En conclusión, sabemos que estamos de fiesta este año en la Iglesia, y este año jubilar trae tantas bendiciones de Dios. Por eso, cada quien puede hacer su propio discernimiento según su realidad personal y encaminarse hacia aquello que sienta que le pueda favorecer para sacar más provecho de este tiempo de gracia que se nos concede.

Es importante informarnos sobre las actividades de nuestra diócesis particular y también de lo que la Iglesia nos permita vivir en otros medios tecnológicos.

¿Se te ocurren más ideas para vivir al máximo el Jubileo 2025 desde tu casa?

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