Hace unos días, la BBC publicó el artículo «James Webb: la primera imagen increíblemente detallada del espacio profundo captada por el telescopio». Aunque no soy científica —y puede ser que tú tampoco— creo que podemos coincidir en que esto es importante.

En el artículo se describe la forma en que el James Webb funciona. Nos habla de conceptos como «años luz» y específica que la luz viaja miles de millones de años para alcanzarnos. Esto para mí es – diciendo poco – ¡sorprendente! Y me lleva a un acto de adoración. 

¿Tú te has planteado la pregunta acerca de la grandeza de la creación y de la inmensidad de Dios? A mí, cada descubrimiento de la ciencia me hace estar más agradecida con Dios. Me lleva a contemplar con más amor Su presencia en medio de nosotros y caerme de rodillas ante Su poder.

Pero reconozco que esto no es igual para todos. Por eso, quiero que profundicemos un poco más en las razones por las cuales la ciencia, más que hacernos dudar de Dios, debe ayudarnos a encontrarnos con Su rostro. Recuerda: Él es la Verdad. Por eso, en cada descubrimiento nos encontramos un poco más con Él. 

Encontrar a Dios en cada puerta que abrimos

James Webb, El telescopio James Webb ofrece la imagen más detallada del Universo… ¿puedes ver a Dios en la fotografía?Albert Einstein, de manera absolutamente certera, dijo: «El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir». Esta frase resuena en mi mente cada vez que se publican avances científicos. El hecho de que la persona sea capaz de cosas tan impresionantes me hace reverenciar a Dios.

Si Él nos ha creado y nos ha dado todas las capacidades que tenemos, quiere decir que Él quiere que lo conozcamos. Él desea que usemos la razón. Él ha puesto en nosotros ese deseo de conocer porque, en últimas, cuando conocemos algo, realmente lo estamos conociendo más a Él, porque Él es el creador de todo.

Él es el fundamento de todo lo que existe. ¿Te acuerdas de las vías que nos propuso santo Tomás para probar la existencia de Dios? ¡Pues vale la pena que las tengas frescas en la mente cuando lleguen este tipo de noticias!

Según santo Tomás, Dios es la Causa Incausada. Es decir, que es la Causa de todo lo que existe. Por ser la causa principal, no puede tener una causa anterior. Sé que esto te puede sonar a chino, pero es importante que recordemos la frase «de la nada no puede surgir nada». Y si Dios es el principio de todo, nada de lo que se descubra podrá negar su existencia.

¿Vida en otros planetas?

james webb

En el artículo se plantean los objetivos del James Webb: uno es tomar fotos de las estrellas que brillaron hace más de 13.500 millones de años y el otro es buscar planetas lejanos para ver si podrían ser habitables. Más adelante dice que se desea «espiar un planeta que tenga gases en su atmósfera similares a los que envuelven a la Tierra, un prospecto emocionante que podría indicar la presencia de algún tipo de vida».

Para serte sincera, esto me parece alucinante. Me asombra la capacidad que tenemos de crear, de inventar, de poner al servicio de la búsqueda de la verdad los dones que Dios mismo nos ha dado. 

Yo me pregunto: si hay vida en otros planetas, ¿cambia en algo el hecho de que Dios lo ha creado todo? Pues no. Al decir que Dios lo ha creado todo, decimos que es todo. Aún lo mucho que no podemos ver. Me emociona pensar que tendremos la oportunidad de llevar Su Palabra no solo hasta los confines de la Tierra, sino hasta los del Universo. 

Al igual que la doctora Amber Straughn a mí también me emociona lo que se va a poder hacer con este descubrimiento. Me emociona ver de lo que somos capaces, me llena de ilusión saber que cada vez conocemos más a Dios y me impulsa a desear conocer cada vez más, aunque con cada avance que se hace reconocemos lo mucho que nos falta por conocer. 

 

Artículo elaborado por María Claudia Arboleda

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