En esta época de incertidumbre, vivir en el «ahora» puede presentarse como un gran reto. Es posible que hayas estado tan preocupado por el futuro, que te hayas olvidado de vivir en el presente. Si esto te ha pasado, ¡este post es para ti!

A continuación, te dejo un video cortito que nos viene a recordar la importancia de vivir en el presente:

Que la incertidumbre y la ansiedad no reinen en tu corazón

En el video vemos cómo un hipnotista detiene el tiempo y ayuda a nuestros protagonistas a dirigir su atención a lo verdaderamente importante. Las personas del video estaban sumidas en sus pensamientos y preocupaciones, perdiéndose de lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Con la ayuda de este hombre, algunos consiguen ver a aquellas personas, oportunidades y detalles que se les estaban escapando. Detalles que llenan la vida de alegría, de belleza, y en definitiva, de sentido.

¿No te ha pasado a ti? Muchas veces, las preocupaciones del día a día nos ocupan el corazón y evitan que seamos capaces de ver los dones que nos están siendo regalados. Y es que es normal que por la incertidumbre y la ansiedad, estemos más pendientes de lo que «pueda pasar» que de lo que «está pasando».

La importancia de vivir el presente

No podemos dejarnos ganar por la incertidumbre que nos genera pensar en el futuro, esta es enemiga directa de nuestra felicidad en el ahora. La cuestión es que estamos llamados a vivir nuestra vida, no a hipotecarla por un futuro que no conocemos.

Es algo que nos cuesta a todos, el mundo nos incita a estar pendientes del teléfono, del dinero, de alcanzar el éxito, de ser los número uno, de atender todas las reuniones sociales, quiere distraernos de lo esencial.

La importancia de vivir en el presente está en que es el único tiempo en que podemos vivir de verdad. En el pasado viví, y en el futuro viviré, pero solo vivo en el hoy. Y esto que suena muy lógico e inclusive obvio, tiene consecuencias abismales que a veces pasamos por alto.

Esto implica que solo en el presente podemos hacer lo más esencial de la vida, querer y dejarnos querer. Convierte al presente en el único tiempo en donde puedes amar a tu prójimo, y en el tiempo privilegiado para que Dios te pueda mostrar cuánto te ama ¡bendito presente!

En definitiva, tenemos que aprender a vivir al ritmo que va marcando Dios en nuestra vida, vivir cada instante en toda su plenitud con sus detalles y circunstancias. Cada momento es irremplazable y vivir con esta conciencia nos ayuda a ser más agradecidos por todo lo que se nos ha dado, nos motiva a dar lo mejor de nosotros cada día.

Santos que te pueden ayudar a combatir la incertidumbre

Si buscas a alguien que pueda echarte una mano recordándote sobre este tema, el Padre Pío de Pietrelcina y el Cardenal Van Thuan, son dos de los santos que reflexionan sobre la importancia de vivir en el presente.

Francisco Nguyen van Thuan fue un obispo vietnamita que estuvo encarcelado por el régimen comunista durante 13 años. Como cualquier prisionero, el cardenal esperaba ansiosamente su liberación, pero un día se propuso lo siguiente: «Yo no esperaré. Voy a vivir el momento presente colmándolo de amor».

Buscando la forma de llenar de amor sus días, se dedicó a escribir cartas a las comunidades de cristianos que amaba. En su libro «El gozo de la esperanza» el cardenal escribe:

«¿Cómo llegar a esta intensidad de amor en el momento presente? Pienso que debo vivir cada día, cada minuto, como el último de mi vida. Dejar todo lo que es accesorio, concentrarme solo en lo esencial. Cada palabra, cada gesto, cada conversación telefónica, cada decisión es la cosa más bella de mi vida. Reservo para todos mi amor, mi sonrisa; tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido…».

Verdaderamente vale la pena hacer como el hipnotista, y detener el tiempo unos minutos para ver con ojos nuevos el día que tenemos delante. La clave de una vida feliz es ser feliz cada día, y no hay mayor felicidad que amar y ser amado.

Vivir en el presente y tratar de dejar de lado la incertidumbre, es estar disponible a que Dios te muestre cada día cuánto te ama y con ello amar a los que tienes cerca. ¡No te lo pierdas, no tiene comparación!

Como dice el Padre Pio: «Deja tu pasado a la misericordia de Dios, tu futuro a su providencia y tu presente a su amor».