Rosario al Espíritu Santo

¿Alguna vez has escuchado hablar del rosario del Espíritu Santo? No es el rosario tradicional, claro, eso seguro lo adivinaste. Se le ha dado este nombre porque, así como para nuestra Madre esta devoción es «una corona de rosas» que se le teje con avemarías, el rosario al Espíritu Santo también es símbolo de cómo le entregamos una rosa.

En el rosario al Espíritu Santo, le pedimos su intercesión. Para conocerle mejor. Para que nos ilumine, nos comparta sus dones, nos llene de sus frutos.

Es una devoción que podemos rezar no solo en Pentecostés – aunque es un momento muy especial para hacerlo – sino todas las veces que queremos sentirle más cerca de nosotros y comprender su acción en nuestras vidas. Cuando necesitamos de su ayuda, de su luz, sus inspiraciones para cumplir la Voluntad del Padre.

¡A continuación, te cuento cómo puedes rezarlo!

Nos ponemos en su presencia

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se reza el Credo, un Padrenuestro y Gloria.

También esta jaculatoria: Padre, envíanos al Paráclito prometido por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Luego, se recita la secuencia al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo y envía desde el cielo un rayo de tu luz.

Ven Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma.

Suave alivio para el hombre, descanso en el trabajo.

Templanza en las pasiones, alegría en nuestro llanto.

Penetra con tu Santa Luz, en lo más íntimo del corazón de tus fieles, sin tu ayuda divina, no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas, suaviza nuestra dureza.

Enciende nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos, concede a tus fieles que en Ti confían tus siete sagrados dones.

Premia nuestro esfuerzo, salva nuestras almas, danos tu eterna alegría, Amén.

Los 7 misterios del rosario del Espíritu Santo

Rosario al Espíritu Santo

En el primer misterio:

Honramos al Espíritu Santo y adoremos al amor sustancial que procede del Padre y del Hijo y los une en una Caridad infinita y eterna.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el segundo misterio:

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo inmaculada a María en su Concepción y la santificó con la plenitud de su gracia.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el tercer misterio:

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo a la Santísima Virgen Madre del Verbo divino en el Misterio de la Encarnación.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el cuarto misterio:

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque dio la vida a la Iglesia en el día glorioso de Pentecostés.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el quinto misterio:

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque reside de una manera permanente en la Iglesia y la asiste, según la promesa divina, hasta la consumación de los siglos.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el sexto misterio:

Honramos la operación del Espíritu Santo y adorémosle, porque creó en la Iglesia al nuevo Cristo, que es el sacerdote, y confirmo la plenitud del sacerdocio a sus obispos.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

En el séptimo misterio:

Honremos la operación del Espíritu Santo y adorémosle en la virtud de los santos en la Iglesia, Obra secreta y maravillosa del Santificador omnipotente.

Rezamos 7 veces:

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
  • Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Para terminar, rezamos: Envía tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Letanías al Espíritu Santo

Rosario al Espíritu Santo

Señor ten piedad de nosotros.

Cristo ten piedad de nosotros.

Señor ten piedad de nosotros.

Padre omnipotente, ten piedad de nosotros.

Jesús, Hijo eterno del Padre y redentor del  mundo, sálvanos.

Espíritu del Padre y del Hijo y amor infinito del uno y del otro santifícanos.

Trinidad santísima, óyenos.

Espíritu Santo que procedes del Padre y del Hijo, ven a nosotros.

Promesa del Padre, ven a nosotros

Don de Dios altísimo, ven a nosotros.

Rayo de luz celeste, ven a nosotros.

Fuente de agua viva, ven a nosotros.

Espíritu de amor y de verdad, ven a nosotros.

Fuego abrasador, ven a nosotros.

Autor de todo bien, ven a nosotros.

Unción espiritual, ven a nosotros.

Caridad ardiente, ven a nosotros.

Espíritu de sabiduría, ven a nosotros.

Espíritu de consejo y de fuerza, ven a nosotros.

Espíritu de ciencia y de piedad, ven a nosotros.

Espíritu de temor del Señor, ven a nosotros.

Espíritu de gracia y de oración, ven a nosotros.

Espíritu de paz y de dulzura, ven a nosotros.

Espíritu de modestia y de inocencia, ven a nosotros.

Espíritu consolador, ven a nosotros

Espíritu santificador, ven a nosotros

Espíritu que gobiernas la Iglesia, ven a nosotros

Espíritu que llenas el universo, ven a nosotros

Espíritu de adopción de los hijos de Dios, ven a nosotros

Espíritu Santo imprime en nosotros el horror al pecado, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo ven a renovar la faz de la tierra, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo derrama tus luces en nuestra inteligencia, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo graba tu ley en nuestros corazones, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo enciéndenos en el fuego de tu amor, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo ábrenos el tesoro de tus gracias, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo enséñanos a orar como se debe, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo ilumínanos con tus inspiraciones celestiales, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo concédenos la única ciencia necesaria, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo inspíranos la práctica de las virtudes, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo haz que perseveremos en tu justicia, te rogamos, óyenos.

Espíritu Santo sé tú mismo nuestra recompensa, te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Envíanos tu Espíritu Santo.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Derrama en nuestras almas los dones del Espíritu Santo.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Infúndenos el Espíritu de sabiduría y devoción.

Ven Espíritu Santo, llena de tus dones los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Oraciones finales del rosario al Espíritu Santo

Oh. Dios que con la luz del Espíritu Santo enseñas a los fieles la verdad, concédenos conocerla en el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos celestiales. Por Jesucristo Nuestro Señor. Así sea.

Oremos

Señor, que la fortaleza del Espíritu Santo venga en nuestra ayuda para que se digne lavar las manchas de nuestros corazones y protegernos contra nuestros enemigos. 

Por Cristo Nuestro Señor. Amén. 

Consagración al Espíritu Santo

Oh, Espíritu Santo, recibe la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, dígnate ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza y el amor en mi corazón.

Yo me abandono sin reserva a tus operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus inspiraciones.

Oh, Espíritu Santo, transfórmame con María y en María, en Cristo Jesús para gloria del Padre y salvación del mundo. Amén.

Ilustraciones realizadas por Cristian Camargo