gestos de amor

Cada día que vivimos, los momentos que compartimos con familiares o seres queridos son una gran bendición, pero ¿somos conscientes de ello? ¿Qué gestos de amor están presentes en nuestras relaciones?

Por eso, te presento un video titulado: «El mejor regalo no tiene precio», del canal de YouTube Play TV y producido por RTVE (Corporación de Radio y Televisión Española).

Vemos cuatro distintas historias:

El joven que le cuenta a su abuela que va a pedir la mano a su novia, por lo que ella le regala su propio anillo.

La mujer que llama a su papá comunicándole que se mudará con su futura hija al pueblo donde él vive, para que la bebé crezca tal como su madre lo hizo.

La mamá que está sentada junto a su joven hija y muestra interés por su música, así que ella le da un audífono para que ambas lo compartan.

El hombre que recibe el mensaje de la chica que le gusta y decide arriesgarse a invitarla a su casa, preparándole la cena.

Los relatos me recuerdan una frase bíblica: «Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras». (1 Juan 3,18).

No basta solo con querer, con amar, hay que demostrarlo, pero … ¿Lo hacemos?

Aquí unas pautas que pueden ser de utilidad para mejorar la relación con aquellos que nos importan e incorporar allgunos gestos de amor

Escuchar al otro

Muchas veces estamos tan ocupados en «nuestros asuntos» que no sacamos tiempo para los que están cerca. Tal vez llegamos a casa y nos encerramos en la habitación sin saber si a los demás les fue bien o mal durante ese día y sin permitir que otros sepan de nosotros.

Como vimos en el video, es una bendición tener abuelos. Suele decirse que engríen más a los nietos que a los propios hijos y hay mucho de verdad en eso; les gusta escuchar, ayudar y siempre están dispuestos a narrar lo que han vivido, historias que pueden parecernos repetitivas y hasta aburridas, no obstante, se aprende tanto con sus vivencias. Así que los que cuentan con esta dicha, valórenla.

Sin duda, escuchar con atención y ser escuchados hace que nos sintamos amados y nos ayuda a conocernos mejor.

Visitarlos

Como vemos en la segunda historia, las videollamadas son un gran medio de comunicación; pero no son suficientes. Aunque vivamos lejos, siempre busquemos una oportunidad para visitar a nuestros seres queridos.

No es lo mismo ver a alguien por una pantalla que estrechar sus manos, dar un beso o un abrazo. Es importante fortalecer los vínculos y más si solo los vemos de vez en cuando.

Como dijo Santa Teresa de Calcuta: «El mundo sufre porque no hay tiempo para los hijos, no hay tiempo para los esposos, no hay tiempo para disfrutar la compañía de otros».

Interesarse por sus gustos y aficiones

Hay padres que piensan que con dar cualquier capricho o con trabajar de manera excesiva para que nada les falte, ya están demostrando amor a sus hijos y con eso basta.

La situación económica, en muchos casos, obliga a tener que sacrificar el tiempo para darles una mejor calidad de vida. No obstante, los hijos recordarán que sus padres no estuvieron junto a ellos cuando más los necesitaban.

Aprovechemos tan pronto como podamos para conocer mejor a nuestros seres queridos, cuáles son sus intereses, necesidades, aficiones, metas. Hasta cosas que no parezcan ser importantes, pero que resultan del agrado del otro, como presenta el video, en el caso de la madre con su hija.

Gestos de amor en los detalles

En la última historia, el joven decide cocinar para la chica que le gusta. Cuando alguien tiene un detalle, por ejemplo, nos llama con la intención de saludarnos o recuerda nuestro cumpleaños, es algo que agradecemos y apreciamos. Así sabemos que esa persona pensó en nosotros, nos tuvo en cuenta, nos dedicó su tiempo.

No todo se compra con dinero, es importante aprender a valorar a las personas mientras están vivas, no cuando ya resulta demasiado tarde.

Efesios 4:32: «Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo».

El máximo ejemplo de amor lo tenemos en el Padre que nos dejó a Jesucristo:

«Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna». (Juan 3, 16).

El mejor obsequio no se compra con dinero, lo más importante es darnos a los demás con amor.

Como dijo Don Bosco: «No dejes para mañana el bien que puedas hacer hoy. Quizás no haya un mañana».