Fiducia supplicans

No te voy a mentir, cuando vi la noticia me vinieron un montón de preguntas, ¿qué está pasando?, ¿por qué ahora? ¿Qué significa esto? ¿Con todo lo que está pasando en la Iglesia, de verdad? Y después de rezar un poco, decidí que, como tantas veces, debía acercarme a la fuente y leer el documento que nos ha dejado el Dicasterio para la Doctrina de la fe firmado por el Papa Francisco: Fiducia supplicans.

Tengo que ser sincera. Después de leerla, sigo teniendo preguntas, pero me ha quedado claro que lo que el Papa Francisco busca no es legitimar las uniones irregulares. Al contrario, desde su deseo pastoral, quiere abrir las puertas para que todos los hijos de la Iglesia puedan acercarse a recibir una bendición. La bendición no es un premio para los buenos, sino fuerza para los que la necesitan. 

Siempre lo he dicho, podemos leer las noticias y quedarnos con las cosas malas, con lo que nos parece negativo, o acercarnos y buscar el bien de todo.

Es claro que no es algo sencillo y me imagino que es fruto de un profundo discernimiento y de oración del Papa y lo que veo es que más que hablar del Sacramento del Matrimonio, es un documento que busca ampliar y profundizar en la doctrina de las bendiciones. 

«Fiducia supplicans», ¿cambia en algo la doctrina?

Fiducia supplicans

El documento afirma que el Sacramento del Matrimonio se da entre un hombre y una mujer y que las enseñanzas de la Iglesia en este tema no cambiarán, pero que es necesario plantear la posibilidad de bendición de las parejas que buscan «con sincero corazón y con anhelos de vivir una vida acorde con las enseñanzas de la Iglesia» que la soliciten a la Iglesia, que es Madre de todos, justos y pecadores. 

La idea de salir al encuentro que plantea el Papa continuamente, aparece también en este documento y nos recuerda lo importante que es que todos nos reconozcamos pecadores, pequeños y necesitados de la ayuda de Dios y sí, me parece necesario que nadie se sienta más o menos hijo de Dios.

Recordemos que todos estamos necesitados del amor de Dios y es un regalo que las personas que se creen «fuera de la presencia de Dios», que han sido, en algunos casos, rechazados por sus familias o por las personas cercanas, encuentren en la Iglesia, una madre que los acoge y que los acompaña. 

Esto no quiere decir que la Iglesia normaliza las uniones que no están conformes a la doctrina, lo que significa es que abre las puertas a los que quieren acercarse y confía en que Dios hace su obra en todos los que lo buscan con un sincero corazón.

La idea no es rechazar y excluir sintiendo que podemos hacerlo, sino que estamos llamados a acoger y a dar palabras de verdad a las personas que lo buscan y además que están en disposición de escuchar. 

«Fiducia supplicans» nos ayuda a «ampliar el concepto» de lo que es una bendición

Fiducia supplicans

En el documento también queda clara la importancia de no confundir la bendición con ningún tipo de rito o de celebración litúrgica y por eso deja claro que no se pueden impartir estas bendiciones de una manera que pueda generar confusión en las personas. 

Es constante en el documento la afirmación que la bendición es buscada por las personas que se sienten necesitadas de la ayuda de Dios, que piden el auxilio para vivir según las enseñanzas de la Iglesia y conforme a la voluntad de Dios. Personas que no se fían de sus propias fuerzas, sino que reconocen estar necesitados de la presencia de Dios en sus vidas. 

Por otro lado, recuerda que es fundamental que entendamos que las bendiciones no son solamente para una elite o para unos que ya se consideran buenos, sino que deben ser accesibles a todos los que las busquen. Dios bendice y los hombres bendicen. Debemos aprender a bendecir, a buscar el bien y dejar de maldecir, alejándonos de las personas que más lo necesitan. 

3 ideas clave de «Fiducia supplicans» con las que hemos de quedarnos

1. Somos mucho más que nuestros apetitos sexuales

Somos mucho más que nuestros deseos: todos somos hijos amados de Dios y Él nos ama a cada uno de manera especial. Si Dios ama a sus hijos, cómo no los va a querer bendecir y ayudar a acercarse a Él. Esto no quiere decir que Dios no desee nuestra conversión, pero Él siempre está dispuesto a acoger a cada uno de sus hijos. 

2. Llamados a vivir la castidad

Todos, aunque sintamos deseos, estamos llamados a vivir la castidad, recuerda tener una tendencia es completamente diferente a cometer un acto sexual fuera del matrimonio y del designio amoroso de Dios para la sexualidad humana. 

3. Reconocer el valor del cuerpo

La Iglesia nos invita a todos a conocer el valor de nuestro cuerpo y del cuerpo de las demás personas. La Iglesia nos enseña que la castidad es la plenitud del amor, es vivir de una manera que no utiliza, no busca satisfacer los propios deseos, sino poner sobre todo a Dios y el deseo de la plenitud de la sexualidad.

Una invitación final

Pidamos a Dios por todas las personas que pueden estar en situaciones de uniones irregulares y homosexuales para que Dios los ayude a encontrar el significado del valor del amor que nos acerca a Dios y a las demás personas. También pidamos por todos los que se han podido confundir o herir con lo que el Papa Francisco nos está llamando a vivir.

Pero sobre todo pidamos a Dios que nos acompañe en el discernimiento y nos ayude a ver en todos que somos hijos amados del mismo Dios y que todos, de una manera u otra, nos alejamos constantemente de Su amor. 

Que ninguno se sienta con la autoridad de juzgar, recuerda solo Dios nos juzgará y lo hará en el amor.