Ha partido a la casa del Padre Emanuele Ferrario, fundador de Radio María. Para ser sincera, recién hoy me entero sobre Don Emanuele. Creo que nunca me había preguntado por el nacimiento de Radio María, está presente en tantos lugares que de alguna manera asumí su existencia sin preguntarme su origen.

Sorprenderse por la labor silenciosa del bien, especialmente en este tiempo, conmueve el alma. El trabajo de este hombre ha tenido repercusión en tantos lugares. Radio María llega a millones de personas en todo el mundo llevando no solo la Palabra, sino consuelo y ayuda.

Don Emanuele fue uno de los fundadores, el primer voluntario de esta gran cadena y el que proyectó Radio María para todos en el mundo. Hoy muchos sienten su partida, y se nos ocurrió recopilar algunas de sus más grandes enseñanzas a modo de homenaje.

También te compartimos una entrevista que le hicieron hace algunos años donde menciona que «Radio María es un proyecto que ha nacido del cielo».

1. La labor y responsabilidad de los laicos en la evangelización

Don Emanuele fue el primer voluntario en Radio María, un laico. Con un profundo amor a Dios y a nuestra Madre. Un laico que entendió que la labor evangelizadora es de todos los cristianos.

Que el fruto de trabajar unidos sacerdotes, laicos y religiosos consagrados es enorme y que evangelizar en una responsabilidad de todos. Don Emanuele con su propia vida nos deja un gran ejemplo a seguir.

2. Hacer empresa sostenible y evangelizadora

Fue un empresario responsable. Entendió que podía hacer empresa sostenible y a la vez evangelizar. Radio María si bien es un proyecto sostenido en su mayoría por voluntarios y donaciones de miles de fieles, es sustento para muchas familias. La empresa sostenible y evangelizadora no solo es posible sino necesaria para nuestra sociedad.

3. El trabajo como medio de despliegue personal y comunitario

Don Emanuele trabajó hasta los últimos días de su vida. Para él el trabajo era un medio de despliegue personal. Tenía un sentido muy profundo. Soñaba con llevar la palabra de Dios a los rincones del mundo y ciertamente lo logró, con la ayuda de tantos.

No debe haber sido fácil estar al frente de un proyecto tan grande. Dificultades, debe haber habido muchas. El sentido del trabajo es lo que hace llevadero el esfuerzo y el sacrificio que la labor trae.

4. El silencio y la humildad en un éxito de alcance mundial

No podemos perder de vista que Don Emanuele fue el presidente de una asociación con presencia en 80 países del mundo. A ojos de cualquiera esto podría llamarse «éxito». Fácilmente podría haber alardeado o hacer uso de su poder, enriquecerse desordenadamente.

Pero quienes lo conocieron afirman que tuvo una vida austera y sencilla. Además hacen notar la humildad con la que Don Emanuel se conducía en la vida. Ciertamente actitudes tan contracorriente para el mundo actual. Parece que tenía claro el verdadero éxito en la vida, ser un cristiano amante de Dios, uno verdaderamente comprometido.

5. Con María, cumpliendo promesas

Nos cuentan que prometió a la Virgen María trabajar por la evangelización en el mundo si su esposa se curaba de cáncer. Ella se curó y Don Emanuele cumplió una promesa de amor hasta el último aliento. Su obituario nos habla de un amor y devoción mariana profunda.

«Siempre recordamos que vosotros dais algo grande y único: la esperanza cristiana, que es mucho más que un simple consuelo espiritual» (Papa Francisco, Audiencia a Privada Radio María, 2015).

Hoy solo damos un hasta pronto, elevamos nuestras oraciones al cielo y le suplicamos a Dios que más hombres como Don Emanuele, se animen a seguir evangelizando.