Enrique Shaw nació el 25 de febrero de 1921, fue padre de 9 hijos y fue un fructífero empresario. Su mayor preocupación fue siempre la atención y promoción de su personal, tanto en lo material como en lo espiritual. Se esforzaba por ser eficaz para mantener la rentabilidad de las empresas debido a que sabía que muchas personas dependían de ellas. Fue miembro de numerosas asociaciones católicas y por pertenecer a Acción Católica fue encarcelado en 1955. 

En el año 2010 se publicó el libro «… y dominad la tierra» con los mensajes de Enrique Shaw compilados por Fernán de Elizalde. En él podemos encontrar unas palabras que pueden ayudar a los empresarios y emprendedores católicos. Especialmente para quienes se ven inmersos en una realidad cada vez más adversa para aquellos que desean vivir con coherencia su fe católica. 

Para los emprendedores y empresarios

Enrique Shaw, Los 10 mejores consejos de Enrique Shaw para emprendedores y empresarios católicos

En la primera parte del libro escribe sobre «la misión de los dirigentes de empresa». Afirma que la principal necesidad de una empresa es el cuidado y la preocupación por los trabajadores.

Dice que es necesario que los dirigentes de las empresas y de cualquier emprendimiento con espíritu cristiano, construyan relaciones con los empleados que estén basadas en la dignidad de la persona y construir una comunidad en la que se viva la confianza, la fraternidad y el cuidado de todos los miembros.

Propone lo que él llama una economía ordenada y dinámica que esté sometida a la ley moral que tenga como enfoque el bien común y la paz de todos los que hacen parte de la empresa y emprendimiento. 

Para el siervo de Dios Enrique Shaw lo que debe hacer un emprendedor cristiano es ser un buen empresario y un excelente cristiano. Debe buscar poner al servicio de los demás los talentos que Dios mismo le ha dado. Servir con todas sus capacidades para generar empleo digno, hacer fructificar lo que tiene y ofrecerlo a los que están necesitados.

La pobreza a la que está llamado todo cristiano no es a la miseria, es poner al servicio lo que le ha sido dado. Recuerda: ¡todo lo que tienes es un regalo que Dios te ha dado, tu propia vida no es tuya!

¿Cuál es la misión de un emprendedor y un empresario católico?

enrique shaw

1. Ser una persona dotada de una personalidad capaz de cumplir con una función social. Tener una espiritualidad profunda, realista y procurar ser como un padre, a la imagen de Dios, ser abierto, receptivo, estar disponible. Tener un deseo de donarse a sí mismo y no buscar deseos egoístas, sino anhelar el bien de todos los que están a su cargo

2. Ser coherente con el cargo. Recuerda la autoridad se gana, no a la fuerza, sino por medio del buen ejemplo y de la admiración de las personas. Un empresario debe buscar inspirar, ser diligente y alegre. 

3. Debe tener una capacidad de autocontrol que le permita no dejarse llevar por las emociones o las pasiones desorganizadas.

4. Debe usar la inteligencia, estudiar, buscar ser mejor cada día y no conformarse con poco, sino buscar siempre ser su mejor versión.

5. Ser comprensivo. Un buen empresario o emprendedor debe ser exigente consigo mismo pero compresivo con sus empleados. Debe dirigir por medio de la atracción y ser ejemplo para sus empleados. 

6. Saber escuchar. Un buen empresario y emprendedor debe saber escuchar a sus empleados, los que están trabajando en una labor específica conocen los procesos de lo que hacen y pueden ayudar a mejorar, es importante escuchar las sugerencias de los empleados y hacerlos parte de los procesos que se llevan adelante en la empresa. Esto requiere el ejercicio de la humildad y saber reconocer cuando nos hemos equivocado.  

7. Debe vivir de una manera desapegada a las cosas materiales y reconocer que todo lo que tenemos es un regalo de Dios que debemos hacer fructificar. Confiar en Dios y buscar el bien común por encima del bien propio. Debe ser capaz de desapegarse del miedo a perder los bienes en los que se apoya para tener seguridad y, con confianza en Dios y con prudente optimismo, tomar algún riesgo, siempre buscando el bien común y generar más riquezas para así poder generar más empleos y crecer en el servicio a la comunidad. 

8. No tomar decisiones por vanidad o vanagloria, sino buscar las consideraciones económicas o sociales que sean más beneficiosas para todos los implicados, siempre teniendo en cuenta los más necesitados. 

9. Debe actuar con la serenidad que viene de la confianza en Dios y en la providencia.

10. Sobre todas las cosas, los dirigentes de empresas deben aportar un mensaje de luz y de fe al desarrollo de las personas. Deben procurar secundar, a la luz de los principios sociales cristianos, la búsqueda de las soluciones adaptadas a las realidades siempre mudables. 

Para los empleados

Enrique Shaw, Los 10 mejores consejos de Enrique Shaw para emprendedores y empresarios católicos

Para Enrique Shaw el concepto de eficacia es fundamental. Afirmaba que todo empleado cristiano debe buscar hacer fructífera su labor, reconociendo que con su trabajo ayuda a fortalecer y consolidar una empresa que puede generar más y mejores empleos para otras personas.

El trabajo es camino de santidad cuando se vive con alegría, cuando se trabaja con la mirada puesta en el Cielo, no esperando que sea la hora de salida, sino haciendo rendir cada minuto que se tiene en busca del bien común. 

El fin último de ser empresario o emprendedor católico

Enrique Shaw, Los 10 mejores consejos de Enrique Shaw para emprendedores y empresarios católicos

Es bueno que pensemos que no estamos solos en el mundo, que nuestra búsqueda debe ser poner al servicio de los demás lo que Dios nos ha dado. Los dones que Él ha puesto en nosotros son para que construyamos juntos el camino hacia el Cielo.

Juntos, mirándonos los unos a los otros, buscando ayudarnos y caminando lado a lado, no solo alcanzaremos más, sino que no dejaremos de largo a los que más nos necesitan.

Recuerda ¡Dios te ha creado por amor, para amar y podemos amar por medio del trabajo ofrecido a Dios y a los demás! Si Dios te ha dado la vocación a ser empresario o ser un emprendedor católico, tienes mucho para ofrecer a este mundo necesitado de verdaderos testimonios del amor y la verdad.

 

Si en tu corazón sientes que Dios te llama a ser un emprendedor y un emprendedor digital católico, te animo a conocer la tercera edición de nuestro Programa del Emprendedor Digital Católico, donde verás paso a paso cómo crear un emprendimiento católico profesional y económicamente sostenible.