Encounter Magdala

Hace unos días recibimos una invitación que queremos compartir contigo. El año pasado tuvimos la oportunidad de participar en el Encounter Magdala y este año será la segunda versión de este encuentro católico en el que conocimos personas maravillosas y en el que caminamos por Tierra Santa.

Este año, el evento será en Puebla y… ¡vamos a ir! Tenemos muchísimas ganas de compartir con todos ustedes este momento de encuentro, de crecer en la fe.

El lema para este año es: «Señor, enséñanos a orar». La orientación del encuentro será la experiencia de la oración y las cuatro «C»: cantar, caminar, compartir y celebrar, que son el hilo conductor del encuentro.

Quiero que pensemos juntos en el valor de estas «C», déjanos tus comentarios al final.

Cantando y rezando en el Encounter Magdala

La música es una parte esencial del encuentro. Por esta razón han invitado a una serie de artistas maravillosos, pero piensa por un momento en la importancia de la música en nuestra vida de oración. Si te soy honesta, para mí la música es fundamental. Disfruto enormemente con la música de alabanza.

Me ayuda a rezar, a comunicarme con Dios, a veces me da las palabras que necesito cuando me he quedado sin ellas. Pero lo que más me gusta de la música es el hecho de que sé que no soy la única que la está escuchando, que hay muchas personas que, al igual que yo, disfrutan dedicando cantos a Dios.

Me encanta pensar en cómo nos unimos en una sola voz alabando las bondades de un Dios que nos escucha y que sonríe mientras nosotros, como niños pequeños, cantamos sus maravillas.

La música es un regalo de Dios que está vinculado al trascendental de la Belleza, por medio de ella nos podemos acercar más a Dios, podemos relacionarnos de una manera nueva y podemos darle gloria y alabanza al único que se le merece por ser quien es: nuestro Dios, creador, redentor y santificador.

Cuéntame en los comentarios qué canciones te ayudan a acercarte a Dios.

«Caminante, se hace camino al andar»

Todos somos peregrinos por el mundo, estamos caminando al encuentro con Dios y la gran belleza de esto es que no caminamos solos. Caminamos de su mano y, junto con otros que vamos en ese proceso, nos vamos acercando al deseo de Dios para nosotros. Pensar en el camino como un momento de encuentro con Dios nos lleva a la oración, que es esa comunicación constante con Él.

Todos vamos en el camino y podemos elegir ir viendo el paisaje (contemplando la creación de Dios) o no. Elegir hablar con el que nos va acompañando o ignorarlo, pero la elección que tomemos marcará no solo el final del camino, sino cada uno de los pasos que tomemos. Estar cerca de Él, que es la fuente de alegría, de paz y de amor, hace que la vida sea diferente, que las dificultades se tomen de otra manera.

No quiere decir que las personas que elegimos caminar con Dios de la mano no tenemos problemas, porque los tenemos y sufrimos, pero la verdad es que cuando Él nos sostiene, las dificultades tienen un propósito y es acrecentar nuestra confianza.

Cuéntame, ¿a ti también te ayuda la contemplación de la creación para orar?

Encounter Magdala es una oportunidad para «Compartir»

Esto te lo digo con toda la certeza. Para mí, compartir es vivir. Ya nos lo dice Dios en la Sagrada Escritura: «No es bueno que el hombre esté solo». Somos seres de relación, creados por amor, para amar.

Al compartir, vivimos todas las alegrías de estar con otras personas, aprendemos, abrazamos, amamos y nos dejamos amar. Pero también nos encontramos con las dificultades, los roces, las peleas, que puede que no sean lo más divertido, pero nos ayudan a crecer.

Si nos damos cuenta, cada uno de nosotros es un diamante, con un valor infinito, pero necesitamos pulirnos para brillar con la luz de Cristo. Cada una de las dificultades que enfrentamos en las relaciones tiene la eficacia de hacernos mejorar.

Es decir, que podemos elegir que cada golpe nos haga más grandes, más semejantes a Cristo: santos.

¡Y celebrar tu vida, Señor!

Si estamos pensando en la vida de oración, la expresión máxima de la presencia de Dios y de su deseo de permanecer en medio de nosotros es la Santísima Eucaristía. El milagro de amor más grande y nuestro encuentro diario con Él. En la Eucaristía, Él se hace presente, se da para que nosotros, alimentándonos de Él, seamos cada día más semejantes a Él por su gracia.

Esto es digno de celebrar y por eso es la fiesta antesala de la mayor fiesta de todas: el Cielo.

Sinceramente, en la Eucaristía, que es culmen y fuente de toda nuestra vida, nos encontramos con todas las «C». Cantamos a Dios alabanzas, caminamos juntos a su encuentro, compartimos todos como hermanos y celebramos al Dios que se hizo hombre para salvarnos.

Todas estas «C» las viviremos en Puebla en el Encounter Magdala.

Quiero invitarte a que vivas con nosotros este regalo precioso de conocer más y amar más a Dios, cantando junto con los invitados al encuentro: Paola Pablo, Rogelio Casasola, Ana Bolívar, José Ignacio Martínez, entre otros.

Caminando por Puebla, una ciudad con una profunda historia y vínculo con Tierra Santa. Compartiendo con otras personas de diferentes lugares del mundo y celebrando tu fe con alegría en lugares emblemáticos.

Haz clic aquí si quieres saber más sobre el evento y cómo participar. Te prometo, ¡no te vas a arrepentir!