Les quiero compartir hoy el nuevo tema de Sebastián Yatra y Camilo. Estaba esperándolo hace un tiempo cuando me enteré que Yatra fue nombrado embajador de la Fundación Scholas del Papa Francisco. Esta fundación tiene la misión de «Buscar generar un cambio paradigmático en la educación a través de la integración de las comunidades educativas, con foco en las de menores recursos mediante el compromiso de todos; para hacer realidad una sociedad integrada y en paz».

Esta canción es el himno de la fundación. Tengo que admitir que la primera vez que la escuché no me convencía. Tuve que pasar la primera impresión del video, que es muy significativo pero muy fuerte también. Después de escucharla varias veces notaba cada vez más fuerte el mensaje de amor que tiene. Hay muchas canciones que hablan de la valoración personal, de poder superar esa mirada negativa que a veces tenemos sobre nosotros mismos. Pero lo que me gustó de esta canción es que toca este tema desde una mirada distinta. Les quiero explicar por qué en los siguientes puntos, no sin antes dejarles el video para que la escuchen.



1. Necesitamos de los otros para poder ver quiénes somos en realidad

Las personas a nuestro al rededor pueden intentar decirnos quiénes somos. Algunos comentarios de personas de afuera pueden lastimarnos y otras veces nos podemos auto lastimar porque nos exigimos ser distintos a quiénes somos. Como muchas veces nosotros no podemos vernos objetivamente, necesitamos de alguien de afuera. Por eso, las personas que más nos aman, nuestros amigos, pareja, familia, son los que pueden decirnos la verdad. Y cuánto más nos amen, ellos van a poder decirnos más sinceramente quiénes somos. Porque el amor es ver a la otra persona en su totalidad, con todo lo lindo y lo no tan lindo, ver la luz y las sombras, y asumir todo, amarnos con todo.



2. Necesitamos de Dios para conocernos mejor y aprender a amarnos

En la Biblia hay un montón de citas del Antiguo Testamento que hablan de este amor de Dios Padre por cada uno de nosotros. Citas como: «Porque tú vales mucho a mis ojos, (…) porque te amo y eres importante para mí» Isaías 43, 4 y «Yo soy valioso a los ojos del Señor» Isaías 49, 5. El amor de Dios no tiene límites y Él nos conoce mejor que nadie. Él nos creó y vio que todo estaba muy bien, Él nos formó de manera maravillosa y nos conoce mejor que nosotros mismos.

«Señor, tú me examinas y conoces, sabes si me siento o me levanto, tú conoces de lejos lo que pienso» Salmo 139, 1-2. Por eso me puedo imaginar la desesperación de Dios cantando: «Qué le pasará a tu espejo que no ve lo que yo veo. Para qué quieres cambiar si eres todo lo que quiero». Él se debe preguntar por qué nos tratamos así. Escuchando la canción, podía sentir la mirada amorosa de Dios que me abrazaba con todo lo que soy y de a poco me invitaba a aceptarme, a amarme porque todo lo que soy es obra suya, es regalo de Él.

3. Necesitamos la mirada de Jesús en nuestra vida

Cuando tenemos estas experiencias de menospreciarnos, nos puede ayudar ponernos delante de Jesús y contemplar cómo nos mira. El pasaje del evangelio de la mujer adúltera habla sobre esas voces externas o internas que nos juzgan, tiran para abajo, y nos dejan con una percepción negativa de nosotros mismos. Pero Jesús, de a poco, espanta estas voces y nos pregunta: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno» Juan 8, 10-11. Por eso pienso que varias partes de la canción reflejan los sentimientos de Jesús hacia nosotros. De verdad para Él hacemos brillar las estrellas con nuestra risa, que por cierto, le parece perfecta.

4. Jesús quiere resucitarnos de la muerte

Esta canción va muy bien con el tiempo de Pascua. La primera parte de la letra dice: «Si hay una manera de apagar todos tus miedos voy a buscarla, aunque me duela, borrando la tristeza». Hace unas semanas festejamos que Jesús resucitó y, si creemos en la resurrección, también creemos que Él puede hacernos salir de la tumba en la que estemos encerrados: la tumba del auto desprecio, de la soledad, de los miedos. Él nos mira con mirada creyente. Nos ve con capacidad de llenar el mundo de luz. Respeta nuestro proceso y nos acompaña en el camino.

5. Nuestra misión es mirarnos con esta mirada verdadera

Qué importante es vernos con esa mirada de valoración real. Porque… ¡Somos hermanos, somos personas y somos hijos de Dios! No nos podemos mirar y tratar de cualquier manera. Me parece lindísima la frase del estribillo: «Yo quiero ser como Tú», valorando todo lo bueno y lo maravilloso que hizo Dios en cada persona. ¡Qué se pongan de moda los elogios! Si vemos una virtud en alguien hay que decirlo en voz alta.

Les dejo la letra de la canción para que puedan reflexionarla. ¡Y deseo que puedan sentir el abrazo del Padre en esta canción!

Hay una tormenta
Que no se nota desde afuera
Sé que por dentro estás en guerra
Aunque en las fotos no se ve
Si hay una manera
De apagar todos tus miedos
Voy a buscarla aunque me duela
Borrando la tristeza

Que le pasara a tu espejo
Que no ve lo que yo veo
Para que quieres cambiar
Si eres todo lo que quiero
Que le pasara a tu espejo
Que no ve lo que yo veo
Para que quieres cambiar

Yo quiero ser como tú
Que haces brillar las estrellas
Con esa risa que a ti te da pena
Pero es tan perfecta
Que quiero quedarme con ella
Y ser como tú
Que haces girar el planeta
Cuando me besas con esa inocencia
Y no te das cuenta, mi mundo lo llenas de luz
Por ser como tú, uh uh

Ese nudo en mi garganta
Se cura cuando te levantas
Cuando me digas que sí
Nos vamos corriendo de aquí
Que yo te presto mis alas
Que son a prueba de balas
Cuando me digas que sí
Nos vamos corriendo de aquí

No hay un corazón
Que te amé más que yo
Gracias a Dios
Que estamos los dos
Y amarte en la guerra
Bajo las estrellas de amor
Yo quiero ser como tú