Empieza la época más linda del año y las marcas empiezan a lucirse con sus comerciales. Esta vez, es Jhon Lewis, una cadena de tiendas en Inglaterra, la que nos trae una hermosa historia de Elton Jhon como protagonista. Sé que Elton Jhon es un personaje polémico por su trayectoria de vida, pero lo que vamos a valorar y analizar de este comercial es únicamente su gran talento musical.    



La cámara enfoca al cantante de 71 años tocando «Your Song», uno de sus grandes hits, en el piano de su casa. La canción sigue sonando y empiezan los recuerdos de cuando era más joven: él cantando en un estadio, después en un estudio, en un pub e incluso en un concierto de la escuela cuando era estudiante. Finalmente, el pequeño Elton Jhon, se despierta en una mañana de Navidad para recibir el regalo que cambiaría su vida: un piano. De estas escenas se pueden sacar, por lo menos, dos reflexiones muy bonitas:

1.  Talentos escondidos

Elton Jhon, antes de ser un gran cantante, era simplemente un niño con un piano. Si ese niño, no hubiera aprovechado su don, siendo persistente y disciplinado, nunca hubiera logrado ser lo que es hoy.



Todos tenemos nuestros propios dones, y aunque no seas tan prodigioso por ejemplo, en la música, puedes ser hábil en el deporte, la cocina, la pintura, escritura o cualquiera que sea tu talento. Pero te hago una pregunta, ¿cómo lo estás utilizando?

En la parábola de los talentos, Jesús explícitamente cuenta cómo un amo felicitó a sus siervos cuando multiplicaron los talentos que él les entregó, mientras que reprendió al que ocultó su talento bajo tierra y no lo multiplicó, pero además le retiró el talento que le había entregado. En este sentido, el Papa Francisco nos invita a vivir más profundamente el amor diciendo: «la vida no se nos ha dado para que la conservemos celosamente para nosotros mismos, sino que se nos ha dado, para que la donemos. ¡Queridos jóvenes, tengan un corazón grande! ¡No tengan miedo de soñar cosas grandes!» (Catequesis, Audiencia General, abril, 2013).

2. Nuestro origen

Es importante volver sobre la escena final del comercial, donde Elton Jhon es un niño pequeño al que su mamá y su abuela regalaron un piano en Navidad, porque no debemos olvidar de dónde venimos ni a las personas que nos impulsaron en el camino a ser mejores. La humildad es una virtud que se debe cultivar para no perder de vista el norte y no utilizar el don a nuestro favor, sino en pos del servicio a los demás.

Con esta claridad y como dice la frase que cierra el video: «algunos regalos son más que un regalo», es decir que Dios nos entrega dones como un regalo que debemos acoger, trabajar y producir frutos para hacer un mundo mejor. Esta Navidad ¿vas a compartir tus dones?