
Entonces le responderán los justos: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a verte?» Y el Rey, en respuesta, les dirá: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 37-39).
La parábola de los justos en el Evangelio de San Mateo nos desafía a ver a Jesús en cada persona necesitada: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40). Esta enseñanza cobra vida en el documental Brother, que nos invita a ver a Cristo en los marginados y descartados de la sociedad.
El documental Brother nos recuerda que en los pobres hay una luz
Quisiera profundizar en las palabras «a mí me lo hiciste». Jesús no usa una expresión simbólica, sino literal. Cuando ayudamos a un pobre, a un marginado, lo hacemos directamente a Él, a Jesús, nuestro hermano. Brother nos recuerda esta verdad fundamental: en cada persona necesitada, encontramos a Cristo mismo.
Algunas veces nos preguntamos hasta dónde llegaríamos por Jesús: ¿moriríamos con Él en la cruz, dejaríamos todo para seguirlo? Sin embargo, la verdadera pregunta es, ¿qué estamos dispuestos a hacer por un mendigo, un enfermo, un drogadicto, un criminal? Porque cuando lo hacemos por ellos, lo hacemos por Jesús, literalmente.
Esa luz, la que vio François, es la misma que lo inspiró a dejar su vida como ingeniero y artista para convertirse en franciscano y dedicarse a los más necesitados. ¿Qué haríamos nosotros si viéramos esa luz en los demás?
«Dentro de cada persona hay un niño»
Durante el tráiler, François explica que, dentro de cada una de estas personas, sin importar su pasado, hay una luz y una inocencia que no quiere morir, casi como si dentro de cada persona hubiera un niño esperando encontrarse con Jesús.
Esta frase me recuerda a otro pasaje, también del Evangelio de San Mateo, que nos puede ayudar a ver la caridad desde otra perspectiva:
Mas Jesús les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como estos es el Reino de los Cielos.» (Mt 19, 14)
Es común pensar que un criminal o un mendigo están donde se merecen estar, que malgastaron su dinero en drogas o alcohol, que son un peligro para la sociedad, que estaba en sus manos cambiar su vida y que nunca, sin importar cómo los ayudemos, cambiarán.
Es fácil verlos de esa forma cuando los vemos de lejos. Me imagino que algo muy parecido le habrá pasado a Jesús: para alguien de Jerusalén, Él no era más que otro criminal o instigador. Incluso pudieron llegar a pensar, «está en la cruz porque se lo merece, porque es un criminal, un peligro para la comunidad».
Reflexionemos sobre cómo estamos llamados a acoger a los más necesitados, sin juzgar su pasado o situación, tal como lo haría Jesús. Al hacerlo, no solo seguimos su ejemplo, sino que le acogemos a Él en cada uno de nuestros hermanos. Este es el mensaje central de Brother, un llamado a vivir el Evangelio en cada encuentro humano.

Super
DONDE ENCONTRAMOS EL VIDEO COMPLETO