«Señoras y señores de la Academia, ustedes han distinguido como Mejor Actor Revelación a un actor con discapacidad. No saben lo que han hecho. Me vienen a la cabeza tres palabras: inclusión, diversidad, visibilidad, ¡qué emoción! ¡Muchísimas gracias!». Estas son las palabras con las cuales el actor Jesús Vidal comienza su discurso al recibir el premio Goya por su participación en «Los campeones».

El video de este discurso se ha hecho viral. Miles de personas en todo el mundo reaccionan desde diversos puntos de vista, pero el colosal impacto que ha causado Jesús Vidal con sus palabras, no se queda en una simple sensación de conmoción, sino que trasciende hasta hacernos reflexionar sobre, ¿Qué valor damos hoy a la vida?, ¿cómo aportamos cada día a crear una cultura de respeto e inclusión?, ¿qué valor tiene para la otra persona el cómo le tratemos?



¿Qué valor tiene la vida?

En medio de su discurso, Jesús Vidal dice: «Madre gracias por darme la vida […] A mí me gustaría tener un hijo como yo por tener padres como vosotros». Esto debe movernos a medir nuestra capacidad de valorar la vida en todas sus etapas. En esta frase del discurso podemos encontrar algo particular e importante, lo fundamental es el amorVidal se siente amado y gracias a ello, tiene deseos de trasmitir ese mismo amor del cual él ha gozado.



Cultura de respeto e inclusión

«No saben lo que han hecho», palabras que generan risa en sus oyentes, palabras llenas de sentido en las que este actor nos recuerda la importancia de valorar a los demás por el simple hecho de ser personas y no excluirlos o despreciarlos por sus condiciones físicas, o sociales.

Valor del trato que damos a los demás

«… porque con solo una sonrisa cambiabas y cambias el mundo». Te invito a detenerte unos minutos al día para dedicar una sonrisa mientras caminas o pides un café, a saludar a quienes comparten el elevador contigo o a quienes prestan algún servicio en la institución donde estudias o trabajas. Estas sencillas actitudes pueden cambiar el mundo de una persona.

¿Qué te parece si hacemos de esto algo viral, algo así como una tendencia a la sonrisa y al saludo?  Y que luego podamos decirnos a nosotros mismos las palabras de Vidal: «No saben lo que han hecho… esto es emocionante ¡gracias!»