
Quiero preguntarte hoy, con la confianza de un amigo: ¿cuál es la certeza más grande que guía tu existencia, tu misión y tu trabajo? En un mundo lleno de preguntas sin respuesta, necesitamos una roca firme donde construir nuestra vida. Hoy quiero decirte que esa roca es la verdad más hermosa de nuestra fe: la Filiación Divina, porque Dios es Padre y te ama con locura.
Soy sacerdote desde hace 10 años y que Dios es Padre es la verdad que más me ayuda y que tal vez más repito en mis conversaciones de acompañamiento espiritual.
¿Qué significa la paternidad de Dios?

Que Dios es Padre no es solo una metáfora piadosa; es el corazón de la Revelación cristiana. Jesucristo se refiere a Dios como su Padre y nos enseña a rezar la oración del Padre nuestro, Entendemos que Dios es Padre de un modo total y absoluto. Él es la fuente de todo amor y autoridad (Cfr. CIC, n. 2214), y nos ha creado por amor a su imagen y semejanza.
Pero la maravilla no termina ahí. Por pura gracia, Él quiso que fuéramos mucho más que simples criaturas. Que Dios es Padre es el fundamento de nuestra vida en Cristo. Como nos enseñó el mismo Jesús, Dios es un Padre amoroso, que nos sostiene, acoge y perdona, un Padre que nunca abandona a sus hijos.
Hijos por adopción

Nuestra identidad como creyentes se define en una frase: ¡Eres hijo en el Hijo! Por el Bautismo, somos injertados en Cristo. Él, el Hijo Único de Dios Padre, nos da el don inmenso de la filiación divina adoptiva. Hemos sido hechos partícipes de la naturaleza divina (2 P 1,4), como nos recuerda el Catecismo: por los sacramentos que les han hecho renacer, los cristianos han llegado a ser “hijos de Dios”. CIC, n. 1692
Esta es una verdad que tiene que penetrar tu alma: el Espíritu Santo habita en ti y te da la libertad y la audacia para gritar: ¡Abba, Padre! Esta oración, que nos enseñó Jesús, es la llave a una relación personalísima y llena de confianza. No hay que temerle a Dios, que es Padre, sino acoger su amor. ¡Cristiano, reconoce tu dignidad!
Transforma tu vida espiritual y cotidiana

La conciencia de que Dios es Padre es un motor que tiene que revolucionar cada rincón de tu existencia, uniendo fe y vida. Te doy 3 consecuencias de esto.
Confianza plena y herencia eterna
Si Dios es Padre, te ama más que nadie. Esto nos da una inquebrantable firmeza en la esperanza, la certeza de que tu destino es la herencia eterna del Cielo. ¡No hay miedo que valga!
Transformación de lo ordinario
Nuestro trabajo y nuestras tareas cotidianas—por sencillas que sean—adquieren una dignidad inmensa. Si eres hijo, tu esfuerzo es una colaboración con el Padre, un medio de santificación.
Amor y Fraternidad
Si Dios es Padre de todos, la única raza que existe es la raza de los hijos de Dios. Esto nos obliga a vivir la fraternidad con una delicadeza extrema, buscando siempre el diálogo y el respeto, incluso con quien piensa distinto.
Cultivar la confianza en Dios Padre

¿Cómo podemos hacer que esta verdad no se quede en un sentimiento fugaz, sino que sea la luz de nuestra vida? La clave está en la frecuencia y la insistencia en la oración.
Había pasado algún tiempo en una iglesia intentando rezar, pero sin lograrlo. Al salir de la iglesia -era una brillante mañana de otoño- compró un periódico y cogió el tranvía. Allí “sentí afluir la oración de afectos, copiosa y ardiente”, perdido en la contemplación de “esa maravillosa realidad: Dios es mi Padre”. Escrivá sintió “la acción del Señor, que hacía germinar en mi corazón y en mis labios, con la fuerza de algo imperiosamente necesario, esta tierna invocación: Abba! Pater! Estaba yo en la calle, en un tranvía (…). Probablemente hice aquella oración en voz alta.
Y anduve por las calles de Madrid, quizá una hora, quizá dos, no lo puedo decir, el tiempo se pasó sin sentirlo. Me debieron tomar por loco. Estuve contemplando con luces que no eran mías esa asombrosa verdad, que quedó encendida como una brasa en mi alma, para no apagarse nunca”. (John F. Coverdale, La Fundación del Opus Dei, Ariel, 2002)
Algunas ideas para cultivar esta conciencia cada día:
- Considera frecuentemente: En las pausas de tu jornada, repítete: «Dios es mi Padre, y yo soy Su hijo»
- Medita el Padre Nuestro: Reza la oración de Cristo con la conciencia de que hablas con el Padre, pidiéndole la ««luna»con la audacia de un niño.
- Invoca al Espíritu Santo: Pide al Espíritu que te enseñe a tratar a Dios como Padre con la confianza que Él merece.
- Repite jaculatorias: di muchas veces al día «Abba, Padre!» antes de comenzar cualquier tarea que les resulte particularmente difícil o exigente durante la semana, confiando que es el mejor modo de afrontar todo con alma grande.
Descanso en los brazos de Dios Padre

Tu vida, como toda vida, tendrá su Cruz. Pero, ¡incluso en el sufrimiento más duro se revela la bondad de Dios Padre!
En los momentos de dificultad y contrariedad, la filiación divina nos da una alegría y serenidad constante. Sabemos que Dios es Padre y nunca se equivoca en Su Amor. En lugar de huir, debemos refugiarnos en los brazos amorosos de nuestro Padre-Dios. Él nos purifica y nos da la oportunidad de asemejarnos a Cristo, el Hijo obediente hasta la Cruz.
La prueba es una muestra de confianza: Dios es Padre y solo permite lo que nos llevará a nuestra herencia eterna.
Vive a la altura de tu nombre

¡Dios es Padre! No hay mejor noticia ni verdad más liberadora. Esta consideración frecuente debe transformar tu vida por completo, impulsándote a vivir con la audacia, la alegría y la confianza que corresponden a un heredero del Cielo.
Te invito a que hagas de esta verdad el núcleo de tu oración y de cada una de tus acciones. Vive como un verdadero hijo de Dios en todas las circunstancias, y serás un testigo vivo de Su Amor en medio del mundo. ¡Ánimo, y a vivir a la altura de tu nombre!
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Jesús enseña a trabajar sólo para Dios(predicando la gran comisión, las enseñanzas de Jesús y buscar ayudar a los demás demás) y no por dinero, sólo se puede trabajar para uno(Mateo6:24)
Jesús enseña LITERALMENTE a vender posesiones y dar los recaudado a los necesitados, haciéndote tesoros con Dios(Lucas12:33)
Jesús dice que cuando hagamos la voluntad de Dios, Dios nos va a alimentar y vestir(Mateo6:25-33)
Les recomiendo el canal de YouTube de: ComoVivirPorFe
Me gusta que Dios es Padre!!
Es de muy buena ayuda para alimentar nuestra fe cristiana.
Quiero aprender más para mi comunidad de fe 🙏🏻
excelente
hola , hermosa nota ! aprendo mucho con ustedes , bendiciones 🙏☺️
Hay que tratarlo con ese cariño y amor que tenemos por nuestro padre terrenal (y aún más) a nuestro Padre Dio, nuestro Abba como si fuéramos niños en sus brazos. Desde un tiempo para acá suelo, cuando lo visito en el Santísimo, preguntarle “Padre ¿me amas?” como un hijo que busca ser engreído, y siempre me responde con la sutileza y profundo amor que lo caracteriza
Que reflexión tan hermosa.
Muchas gracias.
Dios Padre siga Bendiciendo su misión
Excelente artículo.