Hace un tiempo me recomendaron que escuche esta canción «Dear Wormwood» de los «Oh Hellos» y me llamó mucho la atención la letra porque estaba basada en el libro de C.S. Lewis, «Cartas del diablo a su sobrino».

Para los que no han tenido la oportunidad de leerlo, es una recopilación de las cartas de Escrutopo, un demonio anciano y malvado, escritas a Orugario (o Wormwood, en el idioma original) que es su sobrino y que recién ha empezado a ejercer su trabajo como demonio asignado a una persona en particular. Durante el libro Escrutopo le va haciendo diferentes recomendaciones y sugerencias a Orugario para llevar por el mal camino al hombre que tiene asignado.


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The «Oh Hellos», banda americana de folk compuesta por  los hermanos Maggie y Tyler, escribe esta canción como una carta escrita por la persona que está siendo tentada a Orugario, el demonio que lo tienta. Y me pareció genial para reflexionar sobre diferentes puntos:

1. Hacernos pensar que no existe es uno de sus logros 

¿Por qué? Porque no se puede tomar cartas en el asunto si no sabemos que el diablo, el pecado y la tentación existen. No estoy hablando de tener una actitud escrupulosa  en la que pensamos que todo lo que hacemos es pecado. Pero es importante conocer que el diablo existe, que nacimos heridos por el pecado, que Jesús nos salvó con su muerte y Resurrección, pero que también nos hizo libres para poder amar. Entonces, es importante tener en claro que la posibilidad de pecar existe y que tenemos el sacramento del bautismo y de la reconciliación para lavar todos nuestros pecados y renovar nuestra amistad con Él.


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2. El miedo como tentación 

Muchas veces tenemos en cuenta las tentaciones de los pecados graves o más comunes. Pero hay algunas tentaciones que no nos damos cuenta de que existen: el miedo, por ejemplo. Es lo más normal del mundo sentir miedo y es una emoción de todo ser humano. Pero, ¿qué pasa cuando ese miedo nos paraliza frente a la oportunidad de hacer cosas buenas, frente a la posibilidad de ayudar o frente a la posibilidad de crecer como personas y acercarnos más a Jesús? El miedo puede estar impidiéndonos ser realmente nosotros mismos, ser las personas que Jesús nos llama a ser.

3. La importancia de conocernos

Conocernos con nuestras fortalezas y debilidades y aprender a tener una mirada hacia nosotros mismos llena de sinceridad, pero también de amor. Jesús murió por nosotros, por cada uno, conociendo perfectamente todo lo que somos y amándonos mejor que nadie. Es muy importante crecer en esto pues somos personas con emociones, con una historia personal que atraviesa en todos los aspectos de nuestra vida. Una vez que nos conozcamos vamos a poder pensar amar mejor a Dios y a nuestros hermanos, también vamos a poder entender mejor y a no juzgar a los demás que tienen las mismas caídas que nosotros.

4. Vencer con Cristo

Qué importante es saber que aunque hagamos todos nuestros esfuerzos, sin Jesús no podemos hacer mucho y es muy difícil. Pero con Él nada es imposible. Por eso nos dejó todos los sacramentos para recibir su gracia que nos limpia y nos da nuevas fuerzas. Y sentir el amor de Dios por nosotros, aún a pesar de lo que hacemos mal, nos ayuda a amarlo más y a ser más agradecidos, aumenta nuestra confianza, y nos invita a no tener miedo de escuchar el sueño que Dios tiene pensado para nosotros.

Les recomiendo que lean “Cartas del Diablo a su Sobrino” y les dejo la letra de canción en español para que puedan reflexionar:

Querido Orugario

Cuando era niño, no escuchaba ni una sola palabra de lo que decías. 

Las cosas que me asustaban, estaban todas recluidas bajo mi cama.

Pero los años han sido largos, y tú me has enseñado a esconderme.

Las cosas en las que creía, tú me has enseñado a llamarlas escapes.

Ahora yo sé quién eres. Allí antes del umbral, vi un mundo más brillante, más allá de mí mismo,

y en mi hora de debilidad, estuviste allí para ver mi coraje fallar,

pero los años han sido largos, y me has enseñado bien a sentarme y a esperar,

planeando sin actuar, lentamente convirtiéndome en lo que odio.

Ahora yo sé quién eres. Siempre te he conocido, siempre has estado allí en mi mente,

pero ahora te entiendo, y no seré parte de tus planes.

Ahora yo sé quién eres y todo lo que has hecho de mí.

Ahora yo sé quién eres y te nombro mi enemigo.

Ahora yo sé quién soy, yo sé quién quiero ser.

Quiero ser más que este demonio dentro de mí.