¿Quién fue realmente este hombre?, ¿es el mismo Santa Claus o Papá Noel?, ¿es el gordito barrigón que aparece en todos los comerciales? En realidad San Nicolás, también conocido como Nicolás Bari, nació a mediados del año 270 en Patara, en la región de Licia, ciudad de la actual Turquía. No fue un invento de la literatura ni una figura fantástica creada para los niños.

Nicolás Bari creció en una familia bastante acomodada. Su madre deseaba que se convirtiera en sacerdote, mientras que su padre se esforzó siempre por hacer que siguiera sus pasos en el comercio. Finalmente, la peste terminó con la vida de sus padres y fue este acontecimiento el que desencadenó en San Nicolás, un ardiente deseo de servicio. Conmovido por el horror que se vivía en le época a causa de la peste, decidió vender todas sus pertenencias para ayudar a los más necesitados.

Hoy celebramos la fiesta de este generoso y querido santo, quien se convirtió en patrono de Grecia, Turquía, Rusia y Lorena, antigua ciudad de Francia. Estos son algunos datos de su vida que tal vez no conocías:

1. Se ordenó sacerdote a los 19 años (el deseo de su madre se hizo realidad).

2. Años más tarde, luego del fallecimiento de su tio quien para la época era el actual obispo, fue elegido para ocupar su puesto.

3. Ordenó demoler uno de los templos paganos más famosos de la época, llamado Artemisa. Al igual que otras edificaciones que atentaban contra la fe cristiana.

4. Fue encarcelado y su barba fue quemada debido a un decreto dictado por el emperador Licinio, quien iba en contra de los cristianos. Luego fue liberado por el emperador Constantino.

5. La razón por la que se le atribuye una vestimenta de color rojo, no se debe a ningún otro motivo que el de haber sido obispo.

6. La tradición de colgar las medias en la chimenea para recibir los regalos, es atribuida a San Nicolás. Se dice que un pobre hombre que se encontraba en la miseria con sus hijas, no tuvo más remedio que considerar la prostitución de las jóvenes. La deplorable situación de la familia, resultó para el santo toda una tragedia, por lo que una noche decidió tirar tres monedas de oro por la chimenea en la que causalmente, se habían puesto a secar las medias.

7. Se le atribuyen innumerables milagros. Entre ellos, el de haberle salvado la vida a tres generales que habían sido condenados a muerte injustamente y el de haberle devuelto la vida a tres pequeños niños que habían muerto a causa de una caída desde un árbol.

8. En medio de una fuerte tormenta, San Nicolás, quien para ese entones era aún obispo, fue invocado en las oraciones de la tripulación de un barco al que no le quedaban muchas esperanzas de sobrevivir. Se dice que al instante, la figura del santo apareció y las aguas se calmaron. Debido a este suceso, se le conoce también como patrono de los marineros.

9. San Nicolás siempre se sintió conmovido por ayudar a los más pequeños e indefensos, por lo que en algunas imágenes se le representa acompañado de niños a su al rededor.

10. San Nicolás muere en Myra el 6 de diciembre del año 343, aunque sus restos descansan en Italia, en la ciudad de Bari.

11. Tras su fallecimiento se convirtió en el primer santo no mártir con devoción en Oriente y Occidente. Actualmente es venerado en la Iglesia ortodoxa, anglicana y católica.

12. Actualmente existen más de 2000 templos dedicados a San Nicolás. Rusia es el país en donde más edificaciones hay construidas en honor a este santo.

13. Se cree que la transformación de San Nicolás a la figura de Santa Claus o Papá Noel, se dio en 1624 en Estados Unidos, más precisamente en la ciudad de Nueva York. Con el ánimo de devolverle el sentido a la Navidad y centrarla en los niños, ya que para esta época las celebraciones estaban prohibidas por considerarse paganas.

14. «Historia de Nueva York», sátira creada por el escritor Washington Irving y «A Visit from Saint Nicholas» del autor Clement Clarke Moore, fueron algunos de los títulos que le dieron la forma que hoy conocemos a Santa Claus, el hombre regordete, que recorre el mundo repartiendo regalos en su trineo.

Estas son algunas plegarías que podemos realizar el día de hoy para conmemorar su fiesta: 

«La verdad de tus obras te mostró ante tu rey como canon de la fe, ejemplo de virtud, maestro de abstinencia; así como por la humildad obtuviste las alturas y por la pobreza las riquezas, Oh Padre y Jerarca Nicolás, ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas».

«¡Oh glorioso san Nicolás mi especial protector! desde aquella morada de luz, en que gozáis de la presencia divina, volved piadoso vuestros ojos hacia mí, y alcanzadme del Señor aquellas gracias y auxilios convenientes a mis presentes necesidades, tanto espirituales como corporales, y en particular la gracia (se menciona aquí), que sea conducente para mi eterna salvación. Proteged también, oh glorioso santo obispo, a nuestro Sumo Pontífice, a la Iglesia santa y a esta devota ciudad. Reducid al camino recto de la salvación a los que viven sumidos en el pecado, o envueltos en las tinieblas de la ignorancia, del error y de la herejía. Consolad a los afligidos, socorred a los necesitados, confortad a los pusilánimes, defended a los oprimidos y  asistid a los enfermos. Amén».