¿Has pensado qué pasaría en el mundo si se acabaran los cristianos?

Antes de responder la pregunta, te quiero compartir un video de Krav: «No bees. No food», que muestra una campaña que con algunas recetas que podríamos hacer si llegan a dejar de existir las abejas. Te invito a verlo hasta el final, pues puede servirnos de ejemplo

Luego de ver el video en el que descubrimos como sin abejas no hay comida y las hambrunas que traería la extinción de estos pequeños seres vivos, creo que podríamos hacer una analogía y reflexionar ¿qué pasaría en un mundo sin cristianos? ¿Qué se pierde el mundo sin los cristianos?

Sí, porque así como las abejas tienen diferentes funciones dentro del ecosistema, los cristianos tenemos una gran misión en el mundo, la de instaurar el Reino de Dios. Por eso, te quiero proponer unos sencillos puntos que nos ayudarán a reflexionar acerca de nuestro papel en medio de la sociedad y la importancia de conocer nuestra misión y vivirla de la mejor manera posible.

Polinización 

El arte de polinizar es una actividad sumamente importante que realizan las abejas y que hace que la vegetación crezca y permanezca viva, se ha concluido que cerca del 75% de los cultivos se deben a ellas y su ardua tarea.

Pensemos en cómo los cristianos estamos llamados a polinizar el mundo con la fe y los valores. Históricamente, la educación se ha visto fuertemente influenciada por la Iglesia, es más, en sus comienzos las universidades e institutos eran de carácter eclesial, la formación familiar y la educación inicial de los infantes siempre se vio y aún se ve permeada por la catequesis y evangelización cristiana.

La sociedad sigue necesitando en todo momento alguien que le recuerde la importancia de los valores humanos, la promoción de la dignidad humana, la fraternidad universal, la justicia… entre muchos más elementos que el cristiano está llamado fuertemente a promover. Es por esto que el hombre de fe se convierte en una suerte de polinizador.

¿Qué sería del mundo sin los valores, sin la promoción de la justicia, de la dignidad?, ¿cómo podríamos seguir avanzando como sociedad sin una educación integral?, ¿qué pasaría en el mundo, lleno de guerras, hambre, dificultades y sin el anuncio del Evangelio?

Pasaría finalmente lo mismo que en el video. Tendríamos un mundo lleno de platos vacíos, una sociedad cada vez más líquida e inestable, un cúmulo de hombres olvidados, de sus hermanos cada vez más divididos y con una paulatina perdida de esperanza.

Equilibrio

Las abejas, cuando están presentes en el ecosistema, favorecen a la biodiversidad. A la vez contribuyen a la preservación y a la estabilidad ecológica de los espacios naturales.

Los cristianos tenemos la misión de fomentar la estabilidad de la sociedad humana, contribuyendo al fortalecimiento de las familias, niños, jóvenes, ancianos; aportando al mundo el enriquecimiento de los valores del Evangelio.

Además, la fe aporta esperanza a la sociedad. Permite que los lazos familiares y entre los hombres se fortalezcan cada vez más, lo que desemboca en la instauración de la paz y la concordia que tanto bien hace al mundo.

Por otro lado, si pensamos un momento en el sinfín de instituciones cristianas que hay diariamente trabajando por los más vulnerables, hospitales, ancianatos, escuelas, orfanatos… imaginémonos donde todo eso no existiera. Se generaría un enorme desequilibrio en la sociedad moderna, acrecentando grandes problemáticas actuales.

Miel

Las abejas elaboran productos naturales como la miel, la cera, el polen de abeja, la jalea real y el propóleo. La miel es uno de los edulcorantes naturales más apreciados en el mundo y su consumo trae enormes beneficios a la salud humana.

Ante esto me atrevería a preguntarte y preguntarme, ¿que aportamos nosotros a los demás?, ¿qué tan saludables somos los cristianos para el mundo? Es importante que nos cuestionemos frente a esto, porque eso nos ayudará a mejorar nuestra forma de ser y estar en medio de los hombres.

Todo esto tendría que ayudarnos a reflexionar fuertemente sobre nuestro papel en medio de la sociedad humana. Jesús pasó por el mundo haciendo el bien, liberando, sanando las heridas de la humanidad… y ¿nosotros que estamos haciendo?

El cristianismo no es solamente una forma de creer en Dios, no. La manera de ser y de estar es la misión que se nos ha dado, el llamado que el Señor nos ha hecho y al que estamos llamados a responder, por eso, el cristiano es importante en el mundo siempre y cuando luche por ser siempre un mejor cristiano.