Encontrar en estos días de constante ataque al rol maternal de la mujer un video tan concreto de elogio de la maternidad es casi un milagro. Generalmente nos encontramos con videos donde la prioridad absoluta de la mujer debe ser su carrera, y la maternidad es solo un obstáculo para lograr su plena realización.

El video que hoy te comento se llama «Hilos», y fue dirigido por Torill Kove, una directora Noruega radicada en Canadá, y ganadora de un premio de la Academia por otro corto realizado en 2007. Realizó el corto «Hilos» como una experiencia autobiográfica de ser madre adoptiva de una niña.

Es extraordinariamente sencillo en su ejecución artística (¡fue creado en una tablet!) y en su argumento pone lo siguiente: una madre busca la conexión de una niña abandonada, la encuentra y forma una «burbuja de seguridad» para que la niña se desarrolle, y a su vez pueda luego tener su propia experiencia maternal.

Características del amor maternal

El amor maternal es un amor incondicional, que tiene su principio en el instinto maternal. El rol biológico de la maternidad hace que tenga características completamente diferentes al rol de los papás varones.

Aun cuando el rol biológico no sea enteramente visible en la adopción, las características del amor materno permanecen inmutables. Pero, ¿cuáles son las características del amor maternal?

1. Amor que protege y nutre

El amor de mamá querrá que el niño esté seguro por encima de cualquier otra cosa. Mamá buscará que al niño no le pase nada. El anhelo de toda madre es que su hijo no sufra, y que pase su infancia en un ámbito seguro, cómodo, confortable y cálido.

Una enfermedad o una herida en un niño es una calamidad increíble para una mamá, y se verá emocionalmente muy afectada por cualquier contratiempo que le suceda al pequeño.

La madre tendrá también una función nutricia, es decir una función alimentaria. El primer alimento que el niño recibe se lo está «quitando» a la madre, es decir lo está obteniendo a costa de la nutrición materna.

Este amor estará también brindando al niño una nutrición espiritual, al ser la primera función de nutrición una mezcla de vínculo y alimentación, el niño recibe mucho, muchísimo más que solo leche materna.

2. Juegos suaves y educativos

Los juegos maternales buscarán esta doble función de seguridad y nutrición: que el niño esté seguro, es decir buscará preservar la integridad del niño de cualquier amenaza. Incluso de sí misma, y además buscará incrementar las habilidades sociales y de relación del hijo.

El juego maternal será un juego de relación, de desarrollo del vocabulario, de habilidades sociales y tendrá por sobre todo una enorme paciencia para repetir muchísimas veces el juego que al niño le agrade.

Las características principales del juego materno serán que el niño aprenderá a involucrarse en el juego junto con la madre, a respetar y otorgar turnos para jugar, y a repetir la rutina hasta que se aprenda. Sin importar la cantidad de fallas que el hijo tenga.

3. Amor espiritual y físico

El amor maternal es un amor que ama con todos los componentes de la personalidad. Es un amor espiritual, naturalmente, pero no es solamente espiritual. Debido a la vinculación biológica que tiene con el hijo, la mayor cantidad de oxitocina que genera y la mayor cantidad de receptores cerebrales que tiene para esta hormona, el amor materno se reafirma mediante el contacto físico con el hijo.

Este contacto físico no está circunscripto a la gestación y lactancia, sino que perdura en toda la infancia mediante caricias, besos, abrazos y muchas otras expresiones de cariño físico.

Esta es también una de las razones por las que los niños se distancian de su madre durante la pubertad: todo ese cariño que marcó la infancia son percibidos como cosas «de niños» por el puberto, y creerán ser fuertes rechazando este cariño físico.

4. Recibe y cura

El amor de madre es un amor que recibe y que cura. La mujer está biológicamente constituida para recibir y albergar la vida, y por eso su tejido adiposo y partes blandas tienen una distribución diferente a la del hombre.

El amor de madre está siempre dispuesto al abrazo, a la caricia, al consuelo y a la curación de cualquier contratiempo que haya podido afectar a su niño. La «saliva de mamá» cura cualquier herida, y el «sana-sana» es un canto mágico que cura primero el alma, y luego por reflejo, el cuerpo.

El amor de mamá está siempre preparado para formar un nido de amor que protege al niño de cualquier peligro.

5. El inmenso amor de la madre adoptiva

Viendo todas las características del amor maternal, nos encontramos con este bellísimo corto, que resalta esas características en una madre que lo ha sido «por opción».

Para dar amor incondicional, que nutre, cura y protege del mismo modo que una madre «natural». Porque por una decisión especial generosísima se lanza a dar el «sí», parecido al «sí» de María cuando dijo «hágase en mí según tu voluntad» al Padre.

El amor maternal es explicable desde el punto de vista biológico, pero es un amor cuyos resultados marcan al hijo de un modo que ningún amor puede reemplazar. Y esto se ve de un modo precioso en el corto de Torill Kove: la niña crece y se desarrolla armónicamente en esa «burbuja de seguridad» que le da el amor generoso, desinteresado, completo que recibe de su madre.

Los peligros del amor maternal

Veamos ahora tres puntos que nos permitirán entender cuáles son esos peligros de este amor que no conoce medida. Está claro que ninguna mamá hace las cosas con mala intención. Con la idea de dañar a su hijo o hacerlo sufrir, porque esto es precisamente lo que quiere evitar.

Pero hay algunos aspectos que no debemos descuidar cuando hablamos de crianza y que vale la pena entender para saber si podemos mejorar en algo:

1. Genera dependencia

Al ser un amor con todas estas características, puede ser un amor que genere dependencia. Un niño al que su madre le soluciona todos los problemas puede devenir en un niño que no sepa resolver ningún problema si su madre no está cerca.

Muchas veces las madres, en su afán de que a su hijo no le pase nada, no dejan que al niño le pase literalmente nada. Y una persona a la que no le pasa nada se convierte en un ser absolutamente dependiente de aquella persona que le resuelve todos los contratiempos.

Las madres solteras corren un gran riesgo de generar este tipo de amor al no tener la contrapartida de un amor masculino que exija a los niños de acuerdo a su capacidad. Ampliaremos este concepto en la última sección de este capítulo.

2. Puede convertirse en sobreprotector

Un padre ausente, emocionalmente distante o un padre sumamente exigente, puede hacer que la madre perciba a su esposo como una amenaza para sus hijos. Y que, instintivamente busque aumentar la protección que les otorga.

Esta es una de las razones por las que el amor y la confianza entre ambos padres es crucial para el normal desenvolvimiento de los niños durante la infancia y la adolescencia.

3. Dejar ir, la entrega más generosa

Al ver, hacia el final del corto, que la niña ya ha logrado madurar y crecer en ese amor tan precioso que le brindó su madre, nos damos cuenta que la entrega más difícil, la más generosa que hace una madre no es en el nacimiento. Ni durante los años donde el niño depende de ella.

Cuando tiene que dejar ir, cuando toda su entrega se capitaliza en el hijo partiendo a vivir su vida, es cuando se produce tal vez el dolor más profundo de las madres. El que aquellas personas que nacieron de ellas, de pronto ya no las necesitan más, y muchas veces sin agradecimiento se van a volar sus propios vuelos, a soñar sus propios sueños y a vivir sus propias vidas.

Es ahí donde se manifiesta la grandeza del corazón femenino: en que los niños que ellas criaron no los criaron para ellas, los criaron para el beneficio de ellos mismos y para el mundo, para los demás, para la civilización, y, en última instancia, para mayor gloria de Dios.

La entrega generosa de las madres es la que hace que este mundo sea mejor, y que no caiga en el total desastre. El amor de madre es un amor que cura, que protege, que crea y se multiplica en las hijas que a su vez están dispuestas a esa entrega generosa.

Recordemos que tenemos un hilo que nos une a María

Nuestra Madre del Cielo ha hecho exactamente eso que hace esta mamá de la película con nosotros. Ha formado un hilo, un lazo con cada uno de nosotros. Desde que Nuestro Señor le dijo a Juan que allí estaba su Madre, Ella se ha hecho cargo de cada uno de nosotros.

Y puede ser que sin quererlo, sin buscarlo, hayamos cortado ese lazo de amor que nos une a Nuestra Mamá del Cielo. Nosotros tal vez lo cortamos, pero ella nunca lo corta. Y si la buscamos, con el Rosario, y si no podemos con el Rosario, con una decena, y si no podemos con una decena con tres Avemarías, y si no podemos con tres, con una, y si no podemos con una, con una jaculatoria.

Ella, como la mamá de este precioso corto, está dispuesta a esperarnos, a abrigarnos, a alzarnos, a dejarnos desarrollar nuestro propio hilo. A estar cada día más cerca de su amor, para que también podamos nosotros volcar sobre el mundo el exceso de amor maternal que ella nos tiene.

¡Que María Santísima nos cuide, y cuide a todas las mamás generosas del mundo, y les enseñe a amar como solo Ella amó!