«The Stepdad» es un corto animado de Disney que guarda un profundo mensaje y que llega esta Navidad a darnos más de una lección.

Con frecuencia escuchamos hablar de lo valientes que son las madres solteras, que por el motivo que sea han quedado solas a cargo de sus hijos y logran sacarlos adelante.

También hablamos de lo grandiosa que es la maternidad, de lo increíble que son las mujeres, de los súper poderes que tienen las madres y del reto que enfrenta el sexo femenino en el ámbito profesional y personal.

A veces hablamos de los hombres… (y no siempre para decir cosas buenas), pero ¿cuándo hablamos del maravilloso rol de esos hombres que han decidido convertirse por voluntad propia en los padres de unos niños que no son biológicamente suyos?

La valiente decisión de convertirse en padre 

No me gusta la palabra «padrastro» (tampoco «madrastra»). Me suena fría, brusca, el cine y la televisión nos han convencido de que un padrastro o una madrastra son los malos del paseo, los villanos de la película.

Los que llegan a cambiarlo todo, a quitar a los hijos del medio, a borrar la memoria de ese padre que tal vez murió, y a tomar las riendas del hogar de una manera que no es para nada positiva.

Hay que aceptar que en muchos casos es así, no todos los padrastros son buenos. Así como también hay que aceptar que no todos los padres biológicos son dignos de aplaudir, hay de todo.

Pero qué bueno es resaltar la figura de ese hombre que decidió convertirse en padre. Qué hermoso es encontrar un corto animado como este, en el que vemos que la tarea de un padrastro o padre adoptivo no es nada fácil.

Que llegar a un hogar donde falta el padre requiere de coraje, madurez y amor, mucho amor.

«The Stepdad» es un corto conmovedor que nos recuerda a todos el valioso lugar de estos hombres.

El reto de donarnos por completo

Nadie se levanta un día deseando ser padre adoptivo, diciendo «sería genial convertirme en padre de unos niños que no son míos». Probablemente la idea nos parezca descabellada, poco probable o cero atractiva.

Pero bueno, el amor hace que a veces hagamos cosas impensables. Esto también le pasó a san José, el pobre jamás imaginó que María le soltara tremenda noticia. ¿Cómo que embarazada?, ¿cómo que llevas en tu vientre a un niño que no es mío?

San José es el padre adoptivo por excelencia, dentro de su noble corazón y en medio de tantos sentimientos encontrados, quiso mantener la imagen de María intacta.

Decidió que se separaría de ella en silencio, sin causar alboroto, vergüenza o deshonra. Y fue en ese momento cuando un ángel se le apareció y le confirmó que el hijo que llevaba María, sería Jesús, el salvador del mundo entero.

Claramente este no es el caso de los padres adoptivos de ahora, pero es muy importante que tengamos presente la figura de José.

Porque él se donó por completo, aceptó su rol con humildad y profundo amor, amó a María y amó aún más a ese Niño que lo convertiría en padre.

Gracias a todos los hombres que han permitido que los llamemos «papá»

Por poner al amor como prioridad, por dejar a un lado el miedo, el egoísmo o el qué dirán, para brindarle a un niño o a varios, la posibilidad de tener a un padre.

Gracias, porque la tarea no es para nada sencilla, en ningún caso. Y gracias porque has cambiado para siempre la vida de tu pareja y la de los que ahora son tus hijos.

Si este es tu caso, si eres un padre adoptivo, déjanos conocer tu historia en los comentarios.

Si estás leyendo este artículo y estás casada con un hombre que decidió convertirse en el padre de tus hijos, corre a decirle que es el mejor esposo y papá del mundo.

Y si fuiste criado por un valiente papá (que no es el biológico), dinos qué ha sido lo mejor de tenerlo a tu lado.

Encárgate de recordarle cada día que valoras inmensamente su presencia, su entrega, su amor y su dedicación. Porque un verdadero padre, es el que siempre está.

La figura del padrastro: ¿por qué es tan valiosa?