Este corto es hecho por KIS KIS – Keep it short. Ilustra de una manera muy bonita la combinación de inocencia, fe y esfuerzo. Creo que esta historia te puede ayudar a reflexionar en tu actitud en este tiempo de Adviento.

Se titula «The Lost Letter», es narrado por Kate Winslet y puedes activar los subtítulos en español en la parte inferior derecha (aunque también se entiende la historia sin ellos).

Toda aventura comienza con fe

Si hacemos una analogía de Santa Claus con Jesús, podemos decir que Henry Franklin (nuestro protagonista) es un niño lleno de fe y confianza en Dios.

Se prepara de manera extraordinaria para recibir a esa persona que viene a traer regalos durante la noche, en nuestro caso nos preparamos para recibir a Jesús.

Ya estamos a muy poco de Navidad, pero no es tarde para que te preguntes: ¿Con cuánta fe espero el nacimiento de Dios?¿me he preparado para recibirle?

Curiosamente Jesús es quien viene a traer luz en las tinieblas, tomando el ejemplo de Santa Claus que viene en la noche a dejar regalos, así también Dios por amor viene a nuestras vidas cuando menos lo esperamos y trae mucho más que juguetes.

Solamente hay que hacer lo que Henry, una carta con fe (oración) y adornar (preparar el corazón para su llegada).

Creo que también es un buen momento para pedir a Dios de una manera distinta, humilde, madura y amorosa.

¿Qué necesitas de Dios en este tiempo? ¿Será su perdón, su gracia, fe, esperanza, sanación? 

Dios no es un mago 

Me gustaría aclararte que para que la fe sea firme se debe basar en una relación con Cristo, con participación constante en los sacramentos y acciones concretas que construyan su reino.

Esto porque estoy seguro de que, en algún punto de tu vida, o por lo menos en la mía, mi fe se basaba en ideas frágiles de Dios. Una de ellas era la idea de un «Dios mago».

Dios sí concede cosas, pero no es el mago de la lámpara como para estar cumpliendo todo lo que pedimos. Esa concepción de Dios puede caer en caprichos egoístas.

No digo que no le pidas nada, más bien hay que cuidar qué le pides, por qué y para qué. Después de todo si nuestra vida está ordenada en Dios pediremos cosas que le agraden.

«Sean como niños»

Que hermosa cualidad, ojalá fuéramos niños de nuevo para maravillarnos con toda la naturaleza, con las hazañas del hombre y con los detalles que parecen insignificantes.

La inocencia es un superpoder que tienen los niños para ver un mundo hermoso, puro y disfrutar de todo como si fuese la primera vez.

Los niños son unos maestros. Henry sabía que con fe y esfuerzo todo era posible, para el inocente todo es posible.

Incluso adornar una casa que tiene aspecto de película de terror o siguiendo nuestra analogía, hacer que el corazón se convierta.

Con ojos inocentes todo es más fácil, pues ni su fe ni su actitud están corrompidas, todo es claro y Dios reina. Pregúntate en este instante ¿has perdido tu capacidad de asombro?, ¿disfrutas de las cosas pequeñas?

Llamados a compartir

En este niño se personifican las ganas de ayudar a otros que están perdidos y no lo saben. Henry estaba tan convencido, tenía tanta fe y ganas de que Santa Claus llegara que se lanzó a ayudar a la viejita para adornar su casa y que ella también estuviera lista.

Piensa en la capacidad que tenemos de ayudar a los demás, es un llamado que Dios hace a toda la Iglesia, pues como dice la famosa frase: «Es egoísta conocer a Dios y no compartirlo».

Y compartirlo no solamente durante esta Navidad, sino todo el tiempo. Que seamos ventanas de su amor con acciones concretas todos los días del año.

Te invito a orar para que esta entrega sea sincera y constante, que estos días de Navidad recargues de fe tu corazón.

Te inspires para ser una extensión del amor de Dios durante este nuevo año que estamos por comenzar y durante toda nuestra vida.

Te deseo una feliz Navidad, ojalá que puedas recibir a Dios, pero de manera especial ir al encuentro con las personas que necesitan de Él y no lo saben.

Artículo elaborado por Joel Calderón.

¿Cómo recargarse de fe en Navidad?