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El video que compartimos hoy es uno de los muchos que puedes en encontrar en el portal «Ascension Presents». Una plataforma de evangelización que se caracteriza por sus contenidos entretenidos y dinámicos transmitidos de forma clara y animante. 

El que hemos seleccionado para este post es un video del conocidísimo Fr. Mike Schmitz, uno de los bloggeros más de moda en los canales y webs evangelizadores en Estados Unidos, por transmitir de modo inteligente y divertido sus argumentos y opiniones. Y el tema no es que sea de los fáciles, «El corazón del pecado»; y todo ello en menos de siete minutos. ¿No tienes ya curiosidad por saber cual es el corazón del pecado?

El pecado es una decisión que tomo en mi relación con Dios

Pues de modo muy coloquial y cercano Fr. Mike nos explica que podemos ver el cristianismo únicamente como un conjunto de normas y de reglas, que deben cumplirse evidentemente. Reglas que la Iglesia, los que la dirigen y gobiernan, manda y enseña. Y si miramos para atrás en la historia comprobamos que esas normas siempre han existido en la vida cristiana. Ahí tenemos los mandamientos, los que aparecen en la Escritura; y también los que ordena la Iglesia.

Podemos llegar a la conclusión de que el pecado es no cumplir alguna norma de las que establece la Iglesia, así de sencillo. Si la Iglesia manda algo que le parece importante y lo incumplimos el pecado sería grave; y leve si lo que incumplimos es algo que no tiene tanta relevancia.

Fr. Mike opina que esta sería una explicación demasiado simple de lo que es el pecado. Porque es una acción que va más allá y que contiene una mayor significación. No, el pecado no es un simple error, o un accidente o una norma que me salté. El pecado es una decisión que tomo en mi relación con Dios. Y en el fondo, en la raíz de esa decisión le estoy diciendo a Dios que sus cosas, lo que ha decidido, lo que ha pensado, el tiempo que ha dedicado a crearnos, proyectar este mundo en este universo, crearnos a su imagen y semejanza, darnos su mérito y su gracia, eso, no nos importa. Es como decir que no me afecta o no me interesa ¡Cuanta profunda significación en una explicación de apenas un par de líneas! 

Comprender relamente el pecado

Hace unos días leí una frase que me dió que pensar: es el conocimiento de Dios lo que hace nacer el sentido de pecado, y no a la inversa. No alcanzaremos a comprender qué es el pecado y sus consecuencias mientras no percibamos primero la bondad de Dios al crearnos y amarnos. Y me acordaba de un simpático suceso que contaba San Josemaría Escrivá en un encuentro con un grupo de personas en Portugal. En ese país le regalaron una vieja sopera, usada y con lañas.

«Es una cosa vulgar pero a mí me encantó, porque se veía que la habían usado mucho y se había roto —debía ser de una familia numerosa— y le habían puesto bastantes lañas para seguir empleándola…. Me pareció que aquella sopera era yo. Hice oración con aquel cacharro viejo, porque también yo me veo así: como la sopera de barro, rota y con lañas, y me gusta repetirle al Señor: con mis lañas, ¡te quiero tanto! Podemos amar al Señor también estando rotos, hijos míos».

Muchas veces nos encontraremos con que hemos preferido nuestras cosas e intereses, que a Dios nuestro Señor. ¡Qué bonito poder rectificar nuestra vida con el sacramento de la penitencia y seguir sirviendo en los proyectos humanos y divinos!


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