Santa Hildegarda, es una santa alemana que fue elevada al nivel de doctora de la Iglesia en el 2012 por el papa emérito Benedicto XVI. Esta interesante mujer además de llevar una vida con olor a santidad, fue una erudita en las ciencias de su época.

Compositora, escritora, filósofa, científica, naturalista, médica, abadesa, mística, teóloga… Sí, parece increíble pero fue capaz de ahondar en diversos saberes aún con las limitaciones de su época, la edad media. 

Fue hasta tal punto su avance y desarrollo científico y literario, que es considerada por muchos como la madre de la historia natural. Santa Hildegarda llevó a cabo la premisa benedictina, «ora et labora». 

Santa Hildegarda reconoce tres centros de fuerza en la persona

Entorno a su vasta obra han nacido estudios en las complejas disciplinas sociales, entre ellos nace la medicina de santa Hildegarda. ¿Pero de qué se trata? es una teoría médica que ahondando en el estudio de las teorías naturales y medicinales de esta magna doctora de la Iglesia, ha llegado a mejorar los niveles de salud de personas con enfermedades ciertamente complejas.

Los centros de fuerza que reconoce esta santa deben conservar cierto equilibrio para la salud y son los siguientes: el centro del cuerpo, el centro del alma y las emociones, y el centro del espíritu y la fe. Tres centros que trabajan en completa unidad, para ella toda curación debe proporcionar una recuperación del equilibrio entre estos tres centros. 

Lo mejor de todo esto es que en el desarrollo de esta disciplina médica, encontramos ¡consejos para mantener la salud o recuperarla! ¿No es maravilloso? Veamos de qué se tratan las seis reglas de oro de la vida de santa Hildegarda:

1. Que tu comida sea tu medicina

Santa Hildegarda: 6 consejos para recuperar la salud

Si bien es importante el ser conscientes de la necesidad de comer sano y equilibrado, también es igual de importante el ser mesurados y vigilantes frente a tantos y diversos vicios que rondan el natural hábito de comer, la gula, glotonería… son algunos de ellos. 

Santa Hildegarda nos insiste en cómo la sana alimentación es germen de buena salud y hasta de la recuperación de la misma. Aquí juega un papel muy importante la templanza, y para ver nuestra alimentación desde la óptica de la fe te invito a participar en el curso onlie «Bendita nutrición». Si este tema te apasiona estoy seguro de que te va a gustar.

2. Utiliza los remedios que te proporciona la naturaleza 

Como buena médica y botánica, santa Hildegarda insiste en el uso mesurado de los compuestos químicos e invita a la practica de medicina sana o natural. A través de ella el cuerpo se ve menos afectado por el doble efecto de algunos medicamentos. 

Es importante aclarar que no se trata de rechazar la medicina tradicional, sino de valorar y darle prioridad a los medios que la naturaleza misma nos brinda para conservar y promover nuestra salud. 

Además, como mística, nos llama la atención a la mirada contemplativa de la naturaleza. En esta mirada podemos descubrir la presencia del creador en la criatura y apreciar cómo en la belleza de la creación, se encuentra una comunión plena con Dios. 

3. Sueño reparador y ejercicio adecuado

Santa Hildegarda: 6 consejos para recuperar la salud

El sano equilibrio entre trabajo, descanso y esparcimiento es muy importante para gozar de buena salud. Santa Hildegarda, nos alerta frente a un problema que nos apremia, el acelerado ritmo de vida en el que el descansar o divertirse sanamente, se convierten en «una pérdida de tiempo».

Si bien el ocio y la pereza son desencadenantes de muchos vicios, es fundamental el propiciar momentos de descanso personal. Hacer deporte, no descuidar la oración, tener un sueño reparador. Estas son prácticas importantes y además necesarias en nuestra vida diaria. 

4. Consigue un equilibrio razonable entre el trabajo y el descanso

Santa Hildegarda: 6 consejos para recuperar la salud

En el sentido de «ora et labora», ora, lee y trabaja. Esta es la premisa benedictina del equilibrio vital cristiano, orar y trabajar. Para la regla de san Benito, el orar nos debe recordar que somos ciudadanos del cielo en unión y comunicación con nuestro Creador y Señor. Y el trabajar debe llevarnos a contemplar que como peregrinos en este mundo, estamos llamados a con nuestro esfuerzo instaurar el Reino en la tierra. 

Los momentos de oración, de esparcimiento y el trabajar responsable y equilibradamente, son pilares de la vida de fe que nos propone santa Hildegarda. ¿Tienes este equilibrio? 

5. Purifica tu cuerpo de sus toxinas mediante baños, sauna y ayuno

Estos y otros procesos de desintoxicación son recomendados por esta santa (extracción y análisis de sangre, escarificaciones, saunas, baños etc). Además de las técnicas médicas conocidas, santa Hildegarda nos invita a una vivencia razonable de la templanza.

Práctica que se ejercita con el ayuno, por el cual el cristiano comprende que su cuerpo no es dueño de sí mismo, y que su voluntad no es hija de un actuar libertino. Es por medio del ejercicio de la templanza que el cristiano vive su adhesión a Cristo y a la voluntad de Dios, tomando conciencia de la importancia de comenzar a vivir el Reino desde la vida temporal. 

6. Transforma tus rasgos psicosociales negativos en actos generosos de amor

Estos actos te llenarán de alegría espiritual, vitalidad y humanidad. El mandato de amar que recibe todo hombre de fe, es el pilar de apoyo para la vida humana. Transformar nuestras tendencias negativas que tanto afectan el diario vivir personal y comunitario, y que hasta sin notarlo, nos dejan sin energía y fuerza para seguir adelante, es una tarea prioritaria para el hombre de hoy. 

En una sociedad que se ve inmersa en medio de noticieros poco alentadores, de un ritmo de vida asfixiante, de enfermedades extrañas… y de miles de situaciones más, santa Hildegarda nos invita a adoptar la mirada en clave de fe, que no es otra que la de ver con un amor transparente todo lo que nos rodea. Encontrar en cada situación una oportunidad para ser bueno y mejor. 

Espero que todos estos consejos que santa Hildegarda, mujer erudita y doctora de la Iglesia, nos ha dejado, te sirvan para mejorar cada día tu estilo de vida. ¡Compártelos con tus amigos o familiares! O con aquellas personas que sepas, necesitan un mejor equilibrio entre su salud y el trabajo.

Si practicas estos consejos o conoces otros para mejorar tu día a día, compártelos en los comentarios, serán de gran ayuda para todos.