—Ella: Amoor, por favor sirve la comida mientras organizo a los niños…
—Él (rezongando): Estoy cansado… ¡además estoy viendo el partido!

¿Realidad o coincidencia?, ¿quién hace qué?, ¿cómo nos repartimos las tareas del hogar?, ¿cómo sumar y no restar? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos cuando hablamos de los roles en familia.

¡Y es que no es para menos! Construir una nueva familia implica hacer acuerdos de las nuevas funciones y responsabilidades que emprendemos juntos. Sin embargo, algunas creencias y costumbres, familiares o culturales, generan terrenos poco fértiles para hacerlo con éxito.

En esta nueva serie, te compartiremos algunos conceptos y herramientas que nos han servido como esposos y padres para construir acuerdos más efectivos alrededor de los roles. ¡Estamos seguros de que podrán ser de ayuda para tu hogar!

Más «we» y menos «me»

La vida de a dos requiere dejar de pensar en «mí» y en «ti», y empezar a hablar de «nosotros». ¿Quieres dormir hasta tarde el domingo? ¡Yo también! Y juntos podemos y queremos hacerlo.

Pero a ambos también nos corresponde preparar el desayuno y organizar la casa, porque alimentarnos y vivir en un ambiente armonioso es sano para nosotros. Y porque hacerlo, es amarnos y donarnos al otro.

Y si, ¿siento que en realidad yo hago más que tú?

Cómo repartir las tareas del hogar sin discusiones

Créeme, en algunas ocasiones, necesariamente va a ser así. Hemos descubierto que en la vida de pareja o de familia, cada uno de los dos debemos dar 100 para juntos sumar 200.

¿Te has preguntado qué pasa el día que tu «amaneces a medias» y solo das 50?… ¡Exacto! Necesariamente tu pareja deberá dar 150 para que la suma siga dando 200. Lo mismo ocurre cuando él o ella tienen un día bajo.

Dar de más, no es estar más expuesto ni significa ser menos. Dar de más es sumar. Y es lo que hizo y sigue haciendo Jesús por nosotros. Dar de más es sumar, sumar es amar, y amar transforma el corazón.

Pero ¿cómo ponernos de acuerdo?

Cómo repartir las tareas del hogar sin discusiones

Aquí, algunos tips:

a) Amor, ¿te parece si preparo la cena, tu organizas los platos, y mientras nos contamos cómo nos fue en el día?

b) Linda, creo que tú eres muy buena revisando las tareas con los niños, y que yo puedo sumar en desarrollar sus habilidades deportivas. ¿te parece si este sábado, luego de revisar las tareas, salimos juntos al parque a trotar un poco?

c) Gordo, hace días que no oramos… Quiero que juntos nos animemos y recordemos. Estar bien con Dios, es fundamental para que tú y yo estemos bien y yo lo necesito. ¿Cuento contigo?

¿Fácil o difícil? ¡Depende de ti! A nosotros nos ha funcionado y ya son once años de transformarnos y amarnos juntos. ¿Y tú?

Oramos porque decidas emprender con valentía, sabiduría y mucho amor, este desafío moderno llamado familia. Con todo y lo que hemos vivido, ¡repetiríamos! Qué las tareas del hogar no se conviertan en un reto, sino en una oportunidad de unirse más.

¡Bendiciones!

Artículo elaborado por José Julián y María Helena.
@SomosHechosdelAmor