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Aunque estamos a medio camino en el Adviento, aún hay tiempo de reflexionar y ver cómo nos estamos preparando para la celebración de la Navidad. Para guiar esta preparación qué mejor ejemplo que el de Santa María. Ella, que vivió el primer Adviento, con seguridad tiene mucho que decirnos.

¿Qué hizo la Virgen mientras esperaba el nacimiento de Jesús?

Con probabilidad siguió su vida con bastante normalidad, pero la Escritura nos cuenta un episodio muy significativo: ¡se fue de viaje! En el momento de la Anunciación el Ángel Gabriel le dio a conocer que su prima Isabel estaba embarazada.

Entonces María fue con prontitud desde Nazaret a Judá, en un viaje que le debe haber tomado tres o cuatro días. Lucas nos cuenta todo el episodio, y vale la pena leer y releer estas páginas del Evangelio para reflexionar sobre cómo vivió la Virgen este tiempo de espera. ¿Qué podemos aprender de ella? Muchas cosas, pero se me ocurren cinco que quisiera mencionar:


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1. La sensibilidad para lo que no es evidente

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca

El ángel no le dijo que fuera a visitar a Isabel. Solo le mencionó la condición de su prima, pero María entendió que era una oportunidad para vivir la caridad. Como Dios, que por lo general no nos «manda» pero sí nos pone oportunidades para servir, y deja que tomemos la decisión.

Nunca aplasta, nunca fuerza, pero siempre nos invita al amor y permite en nuestras vidas múltiples oportunidades para vivirlo. ¿No es esa una de las grandes enseñanzas del Adviento? Saber descubrir a Dios donde no es evidente.

2. Corazón dispuesto al servicio

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca

María, quien acaba de recibir el anuncio de que será la Madre de Dios, vive los primeros días de su embarazo… ¡sirviendo! La Madre del Señor no pierde de vista lo que es importante, y vivirá desde el inicio esas palabras tan profundas que luego dirá su Hijo: «No he venido a ser servido sino a servir» (Mt 20,28).

María, además, presta a su prima Isabel el mejor servicio que uno puede hacer por otra persona: llevarle a Jesús.

3. Vivir en alegría

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca

¡Qué importante en este tiempo! Cada detalle de la vida de Santa María en este tiempo nos habla de la alegría. «¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1,45) le dice Isabel, y nos da la razón de su alegría y, en realidad, la razón de toda alegría verdadera: creerle a Dios, confiar en Él.

Confiar en sus promesas. ¿Por qué estar alegres? Por lo que nos dice san Pablo: «Estad alegres en el Señor, estad alegres… el Señor está cerca» (Flp 4,4). ¿Y cómo Dios está cerca? Está cerca porque nos ama. La cercanía de Dios es una cuestión no de espacio ni de tiempo, sino de amor.

4. Experimentar la sencillez

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca

Dios hizo la vida mucho más sencilla, pero somos nosotros los que nos complicamos. El Adviento curiosamente siempre corre el peligro de ser un tiempo contrario a la sencillez por la gran tentación de complicarnos con lo
material, con lo que es bonito pero no esencial.

La Virgen vive buena parte del Adviento con gran sencillez, incluso despojada de la seguridad y tranquilidad de su hogar. A veces parece que precisamente en esta época es cuando menos tiempo tenemos, y si nos pasa, nos parecemos a quienes le dijeron a José y María que no tenían espacio para ellos al pedir posada.

En Hechos de los Apóstoles se nos cuenta que la primera comunidad vivía: «con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y gozando de la simpatía de todo el pueblo». ¿Y adivinan el efecto que tenía? «Por lo demás, el Señor agregaba al grupo a los que cada día se iban salvando» (Hech 2,46-47).

Quizás pocas cosas tan evangelizadoras en nuestro tiempo como un testimonio de alegría y sencillez de corazón.

5. Leer y meditar la Biblia

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca

Cuando Santa María responde a Isabel con el Magnificat nos abre una ventana a un aspecto muy íntimo de su vida espiritual. Sabemos que el Magnificat no es una creación completamente original de Santa María, pues se inspira en el Cántico de Ana (1Sam 2,1-10).

Sin embargo, nos da a entender que era un pasaje muy querido por ella, pues lo tenía en la memoria y en el corazón. ¡Con qué profundidad habrá meditado Santa María en ese pasaje! A veces uno tiene oraciones que va repitiendo, frases que de un modo u otro revelan lo más profundo que tenemos en el corazón.

Eso vemos en María a través del Magnificat: los temas que en ese momento de su vida tenían espacio en su corazón. El Magnificat es una ventana en el corazón de Santa María a los 15 años, y nos invita a encontrarnos con Dios por medio de la Escritura.

¡Qué este Adviento también sea una gran oportunidad de esperar junto al amor de María! ❤️

María, 5 consejos de la Virgen María para vivir el Adviento como nunca