comunicación en pareja

Una comunicación sana es vital en cualquier relación, pero lo es aún más en la vida de pareja. De ella no solo depende la vida a largo plazo de este vínculo, sino también el desarrollo afectivo de los hijos de cada pareja. 

Algunas de las metas en la comunicación de la pareja son aumentar la intimidad, el respeto y el afecto, para aumentar la capacidad de empatizar y entender los problemas en el contexto de la relación.

A los ojos de los niños, cuando papá y mamá se comunican de forma adecuada, observan a un equipo en el que pueden confiar para explorar o buscar contención.

Al mismo tiempo, interiorizan pautas saludables para atender situaciones personales. 

La comunicación en pareja es la clave para suscitar y provocar el amor

comunicación en pareja

Por lo tanto, el bienestar de una relación, ya que hace que cada uno conozca lo significativo para el otro. 

Tomar Melendo, educador y filósofo, sostiene que amar es facilitar el amor (aquí te comparto una conferencia en la que él nos habló más sobre el amor de pareja, en el matrimonio y en su sexualidad).

Quiero parafrasearlo, ya que comunicarse es una acción que posibilita al amor. Si hablamos de una relación de pareja, nuestra tarea es la de provocar la comunicación.

Por lo tanto, facilitar, siendo muy amables y asegurado que sea fácil comunicarnos con nosotros (¿somos fáciles de amar?). 

En un segundo movimiento, cuando la pareja se vuelca sobre sus hijos, facilitar la comunicación (el amor) es enseñarles a comunicarse. 

Por lo que la tarea para el matrimonio ya no es solo sostener su vida de pareja, sino a través de ella dar vida a su rol de papá y mamá. 

¿Qué hace mamá?

El papel de mamá es clave en la ganancia de seguridad y confianza para explorar el entorno. Una madre con una madurez afectiva suficiente se traduce en crianzas receptivas y sensibles que, con el tiempo, permiten a los niños ser adecuadamente dependientes. Esto hace la transición a una posición cada vez más autónoma, capaz de tolerar la frustración y la espera.

De ahí que atender a momentos vitales como el posparto garantiza calidad de vida a largo plazo en mamá y bebé. Una mamá con depresión no será capaz de mirar o reconocer las necesidades de su hijo y atenderlas con la misma calidad de la demanda. 

¿Qué hace papá?

Papá, en su tarea, brinda protección y sostén a la madre para atender las necesidades del menor. Así, el padre se convierte en la referencia clave para los menores en la actitud a tomar frente a los retos. Papá aparece como mediador en la búsqueda del equilibrio emocional.

Lo interesante de prestar atención a la forma en la que nos comunicamos en casa es que no solo hacemos un servicio al otro (nuestra pareja o nuestros hijos), sino que también nos hacemos un servicio a nosotros mismos.

No solo nos abrimos a la escucha, sino que nos permitimos mostrarnos, nos convertimos así en suscitadores del amor. 

¿A dónde debo de llevar mi comunicación? Por supuesto que nunca opinamos lo mismo, ¡y, qué bueno! Así la vida se hace más rica. La comunicación debe de avanzar hacia la confianza, la empatía y el respeto.

La plenitud de la comunicación, podemos decir, reclama actuar en beneficio de terceros, pues es la única forma de ver crecer nuestras propias habilidades. 

Ahora que sabemos lo importante que es comunicarnos en familia a que te preguntes: ¿Es fácil hablar conmigo? ¿Cómo les enseño a mis hijos a comunicarse? 

«El amor más auténtico se conjuga muy particularmente en tercera persona, al hacer partícipes a otros del amor recíproco. Amar, aquí y ahora» Tomás Melendo.