cómo se celebra la navidad

Hace unos días salió un comercial de Chevrolet que me pareció maravilloso. En el comercial muestra cómo una familia celebra la Navidad. Al parecer, la abuela de la familia sufre de Alzheimer y no recuerda ya muchas cosas. Ha olvidado a muchos de los miembros de la familia y está mirando hacia una ventana.

Los familiares, como es normal, sufren por no ser reconocidos y algunos se acercan y otros permanecen a la distancia, pero hay una joven, que está sufriendo con lo que pasa y toma la decisión de acercarse a su abuela y buscar algo que ella recuerde, de ahí el nombre del comercial «Una celebración para recordar».

Te comparto el video y luego reflexionemos juntos en cómo se celebra una Navidad en familia que pone a Cristo en el centro.

¿Cómo se celebra una Navidad memorable?

Según lo que hemos visto en el comercial, todos tenemos una elección, podemos quedarnos a la distancia, sufrir por el dolor de los que tenemos cerca o estar cada vez más cerca de ellos, salir de nuestro dolor y actuar, buscando el bien de los que amamos.

Ver sufrir a alguien que queremos no es fácil, nadie lo puede decir, pero a veces tomamos la decisión más «sencilla» que es alejarnos, cerrar los ojos, o simplemente hacernos los de la vista gorda e ignorar al que sufre, dejándolo solo. En el comercial se nos hace la invitación de salir al encuentro, de buscar llevar felicidad, aunque me duela, aunque me cueste y sea difícil. 

El amor es así, nos lleva a movernos, a salir de nuestra zona de confort para buscar el bien del otro, sobre nuestros deseos egoístas. Es así que podemos tener unas fiestas maravillosas; olvidándonos un poco de nosotros mismos y buscando hacer felices a los demás, ¿te imaginas si todos hiciéramos esto? Realmente todos seríamos felices. 

¿Qué queremos recordar?

Una de las cosas que más me impactó del comercial fue la idea de que las personas con Alzheimer, usualmente recuerdan los momentos felices.

Los momentos en los que compartieron con los seres amados forman parte de esos lugares seguros de sus recuerdos y eso es lo que te invito a buscar con tu familia. Este tiempo, más que de regalos o de luces, puede ser un tiempo de parar, de compartir tiempo (ese bien que nunca recuperaremos) haciendo cosas que nos hagan sonreír. 

Esta puede ser la última

Muchos no queremos pensar sobre la muerte, pero es lo único que tenemos seguro. Todos nos vamos a morir y no sabemos para quién esta Navidad puede ser la última. Por eso, este tiempo, enfoquémonos en las personas que tenemos cerca, en compartir momentos de alegría.

También si hemos perdido a alguien en este año, pensemos en esta persona. Recemos por su alma y demos gracias a Dios por la maravilla de haberlos tenido en nuestra vida.

Es bonito pensar que todos estamos en la mente de alguien. Algunas personas recordarán nuestra vida y que en los momentos como Navidad en los que la familia se reúne, muy seguramente nos acordamos de nuestros familiares que han sido la razón de nuestra existencia y de la vida que tenemos. Démonos un tiempo para recordar y dar tributo a aquellos que han vivido, han compartido y nos han dado tanto. 

La muerte nunca deja de ser triste, pero cuando la vivimos con esperanza, podemos tener ilusión en que nos vamos a encontrar nuevamente. Lo que es bueno de ser conscientes de nuestro «estar de paso» por el mundo es la oportunidad de aprovechar al máximo el tiempo para amar a los que nos rodean. No importa el tiempo que los tengamos, lo importante es la calidad de los recuerdos que construyamos con ellos. 

Hoy demos gracias a Dios por la vida. Pidámosle que nos ayude a amar y a servir como Él. Celebremos este tiempo cerca de la Sagrada Familia. Así, pidámosle que, con el ejemplo de la Virgen, podamos salir al encuentro de los que nos necesitan.

De esa manera, podremos construir unos recuerdos que nos duren toda la vida.