Les comparto algo de mi corazón, de mi vida, de mi historia familiar. Cuando vi este video, recordé, casi instantáneamente, mis años en el colegio. Había algunos días — no tantos como hubiese querido — que, después de recogernos a la salida de clases, mamá nos llevaba a mis dos hermanos y a mí, a un Mc Donald´s para almorzar.

Yo siempre pedía el chicken Mc Nugget´s, con papas fritas, una coca-cola, y, obviamente el milk-shake de chocolate. No solo viene a mi mente el hecho de almorzar en el fast-food. Sino, principalmente, lo que el video que verán a continuación, quiere retratar como idea principal: la experiencia de comunión, amistad, fraternidad.



Las diferencias generacionales

Vengo ya varios años dedicando cierto tiempo a la lectura y la investigación acerca de la «última generación». Por ahora, conocida como «Generación Z», o «Nativos Digitales». Marc Prensky, es conocido por ser quien divulgó los términos nativos digitales e inmigrantes digitales. Estos aparecieron por primera vez en su artículo Digital Natives, Digital Immigrants (2001).



Más allá del sugerente nombre, lo interesante es que retrata a una persona nacida en una era digital. Debo confesar que la definición me impresionó bastante la primera vez que la escuché. Son jóvenes que no se pueden imaginar un mundo sin tecnología.

Aquí quiero hacer una precisión importante, que me ayudó muchísimo a acercarme a estos nuevos chicos y chicas «tecnológicos». Los jóvenes siempre dicen, y lo decíamos nosotros: «Ay papá… lo que pasa es que tú eres de otra generación.. no me entiendes…». No era del todo equivocado, pero, más o menos, los problemas siempre eran los mismos. Las dificultades iguales, obviamente, con algunas circunstancias propias de cada época.

Sin embargo, cuando un nativo de nuestros días dice: «Papá, no me entiendes, eres de otra generación», es algo casi literal. El fenómeno de las redes sociales, propias de la tecnología, son un hito en la historia de la humanidad. Por tres razones: la rapidez, la globalización y la relación entre mundo real y el virtual. De esto podemos conversar otro día.

Los jóvenes de esta generación, literalmente, piensan y viven con otros paradigmas, otras esquemas y estructuras mentales. Quiero mencionar algunas, simplemente para que sea más concreto lo que estoy diciendo. Les cuesta mucho pensar con una lógica lineal. El hábito de manejar y relacionarse con varias «ventanas abiertas», los lleva a pensar de modo multi-task. Eso hace que sea más difícil pensar las consecuencias de determinados actos, sus implicancias y el compromiso que exige determinadas opciones.

Obviamente, no podemos hacer sobre generalizaciones, pero sí un denominador común. Cada vez hay menos espacio para la intimidad. Es más normal, que «todo el mundo» se entere, que estoy comiendo con mi familia, que voy a la playa un domingo, que salgo con mis amigos etc. Puesto que hay una tendencia a publicarlo todo.

Los “Z” también son personas humanas

Afirmar esto puede parecer un poco catastrófico o exagerado. Pero es importante decirlo y creerlo con mucha fuerza, puesto que, más allá de los cambios en la manera de pensar, de vivir, de relacionarse con los demás, los jóvenes siguen siendo hombres y mujeres con aspiraciones, expectativas, problemas, anhelos, sueños, emociones, etc. Así como nosotros, así como toda la raza de la humanidad, a lo largo de toda la historia.

El hecho de que haya un cambio muy significativo en el modo de vivir, no significa que haya un cambio en el hecho de ser de la raza humana. Lo digo con cierta ironía, pues a veces, infelizmente, hay padres que creen que ya no pueden, o no son capaces de sintonizar con sus hijos, a causa de la tecnología.

Por lo tanto, si queremos vivir la comunión y el amor con la juventud actual, más allá de las tabletas, celulares, etc. La mirada, el cariño, el amor, un gesto, un abrazo, una preocupación, o una palabra, siguen siendo una necesidad que experimentan los chicos de hoy en día. Así como los de siempre. Así como yo, cuando era niño e iba al Mc Donald´s con mi madre.

Finalmente, el video lo demuestra de modo muy lúdico, y se vale del fast-food, para mostrar cómo hay un «lenguaje común», no importa de cuál generación eres. Justamente, las relaciones de amor que deben existir entre nosotros y los chicos más jóvenes, tienen que existir. No podemos renunciar a esos canales que nos hacen ser personas humanas.

La comunión en el amor es algo intrínseco en nosotros. Es decir, forma parte muy profunda de lo que somos. Eso nunca va a cambiar. Quizás, eso sí, hay que ayudar y enseñar con más empeño, a la actual generación, cómo se vive ese amor.

El punto es que ese llamado y vocación que tenemos todos al amor, siempre será el mismo. Y la base y fundamento de todo esto, es que somos todos, desde el primer hombre y mujer, hasta el «fin de los tiempos», creados a imagen y semejanza de Dios. Por ello, siempre seremos capaces de entablar relaciones de amistad, cariño y amor, desde los abuelos hasta los niños de la generación Z.

Cuéntanos en los comentarios qué opinas sobre este tema. Si eres padre, abuelo o tío ¿Se te dificulta relacionarte con esta generación?, ¿cuál crees que es el mayor reto en temas de comunicación?