Suelen decirnos que la clave del éxito en una pareja es la comunicación, mucha comunicación. Resulta que nos pasamos la vida hablando y hablando y aun así los problemas aparecen.

El video que hoy les presentamos es el 6.º capítulo de la microserie peruana en YouTube llamada «Perfectos Imperfectos». Es una divertidísima escena que nos muestra que la comunicación no es algo tan sencillo de lograr en una relación de dos.

«Comunicación en pareja» es mucho más que hablar

Comunicarse, en una pareja, es mucho más que hablar y mucho más que simplemente escuchar. No se trata de contar con detalle todo lo que hicimos en el día, aunque a veces esto sea de muchísima utilidad, ni tampoco se trata de escuchar sin interrumpir al que habla.

Comunicar tiene que ver con conectar con el otro a un nivel personal. Y para poder hacer esto es necesario salir de uno mismo. Fijarse en detalles como el tono, la velocidad, el lugar en que la otra persona se encuentra, su postura, en fin.

Se trata de algo más que preguntar y responder, se trata de mirar al otro con ojos de amor, que no es lo mismo que con ojos de enamorado.

Comunicar requiere práctica

Mucha práctica, pero también la decisión de querer conocer al otro. A veces, cuando estamos en una relación de muchos años – más aún si esta relación se trata de un matrimonio – nos echamos. Perdemos interés en seguir conociendo al otro.

Es como si ya diéramos por hecho que ya nos conocemos por completo. Nos olvidamos de que el ser humano es un ser incompleto. Que durante toda nuestra vida iremos cambiando y que es necesario prestar atención siempre a estos cambios. Estar en pareja es un constante estar atento porque se quiere. Porque no se ama lo que no se conoce.

Comunicarse en un matrimonio tiene que ver con conocerse en cuerpo y en alma. A veces deseamos que el otro pudiera saber lo que nos pasa con solo vernos. Pero para que algo así suceda, si es que sucede, necesitaríamos una comprensión y atención del otro única, exclusiva y muy atenta.

Las inspiraciones divinas al rescate

No es fácil conocer a alguien, requiere de tiempo en cantidad y en calidad. Requiere atención y mucha generosidad. Nuestro propio egoísmo nos reclama mirar primero la atención que el otro pone en nosotros para recién entonces salir de uno mismo.

Eso de amar sin esperar nada a cambio suena lindo en palabras, pero en la práctica ¡vaya que muchas veces parece misión imposible! No olvidemos que lo que es imposible para el hombre es siempre posible para Dios.

No menospreciemos la ayuda enorme que la gracia del sacramento del matrimonio nos otorga. Hagamos uso de ella. Tener a Dios en el medio nos allanará el camino enormemente. Ojo, no digo que el camino se hará más fácil, pero sí mucho más llevadero y me atrevo a decir que mucho más feliz. Feliz, incluso en el sufrimiento

Algunos consejos para la comunicación de pareja

Lo principal para lograr una buena comunicación en una pareja es querer lograrla. Lo segundo es armarse de paciencia y mucho amor. Y, lo tercero es darse el tiempo de estar juntos a solas.

Usemos nuestra agenda si es necesario y separemos un momento pequeño cada día para estar juntos prestándonos atención. No menospreciemos esos 10 minutos de estar uno en presencia del otro sin interrupciones.

Además de ese tiempo diario, separemos un día especial en la semana para tener un espacio más extenso donde compartir; una cena, una caminata, una visita a algún lugar donde podamos conversar, etc. Tratemos de que ese espacio sea de a dos.

Por último, practiquemos la observación del otro, de lejos, en silencio. Justo en esos momentos en que el otro no se da ni cuenta de que lo estamos observando. Esos momentos nos descubrirán tesoros.

«…estar juntos no será una penitencia sino un refugio en medio de las tormentas» (Papa Francisco)