Para hacer más fácil esta misión, para que nos amemos los unos a los otros, Jesús dijo algo muy hermoso: «Cualquier cosa que hagas para ayudar a tu hermano, me lo das a mí. Si das un vaso de agua en mi nombre me lo das a mí, si recibes un niño pequeño en mi nombre, me recibes a mi. Cuando mueras irás junto al Padre; de igual manera, si das de comer a un hambriento, en mi nombre, o si vistes a un desnudo, en mi nombre, me vistes a mí; si eres humilde, me tendrás junto a ti». — Madre Teresa de Calcuta Símbolo de Caridad y Amor. Pag, 18

Madre Teresa de Calcuta

El ser humano tiene hambre, pero no sólo de pan, sino hambre por conocer la palabra de Dios; hambre por falta de 21 amor, por compasión, por falta de un amor comprensible. La humildad no es solo tener caídas, o ser rechazado, o mal querido, por una sociedad injusta o por un vestido humilde. La desnudez no es solamente la falta de vestido; es también la pérdida de esta hermosa virtud, de la pureza, de la belleza que nos da el Señor, por medio de la dignidad del ser humano lo que nos hace ser verdaderos hijos de Dios. Esta es la razón por la cual hemos sido creados, para amar y ser amados como verdaderos hijos de Dios.