Donde haya odio que yo lleve amor, donde haya ofensa que yo lleve perdón, donde haya discordia que yo lleve la unión, donde haya duda que yo lleve la fe, donde haya error, que yo lleve la verdad, donde haya desesperación que yo lleve la esperanza, donde haya tristeza que yo lleve la alegría, donde haya tinieblas, que yo lleve la luz. Concédeme que yo no busque ser consolado, sino consolar. Ser comprendido, sino comprender. Ser amado, sino amar. Porque: dando se recibe, perdonando se es perdonado, muriendo se resucita a la vida eterna. — San Francisco de Asís, Pag 266

San Francisco de Asís