La misericordia es como (al igual que) la comunión, en sentido estricto, la comunión es sólo la vida de Dios, y la misericordia es el nombre sólo de Dios. Estas dos cosas, el hombre no puede ni inventar, ni hacer, excepto cuando es alcanzado por la misericordia y comienza a participar del don de la vida que es comunión. Entonces, estas dos cosas no son obra nuestra. Cuando el hombre se esfuerza por crear la comunión, confundiéndola con la comunidad, por ejemplo, que es simplemente un lugar donde se manifiesta y realiza la comunión, antes o después el hombre se cansa, porque la comunión se realiza de modo pascual. Estas dos cosas, nosotros no podemos hacerlas, podemos sólo revelarlas. — La misericordia en la vida cotidiana. Pag, 2

Marko Rupnik