Hay unas cosas que caen debajo de elección inmutable, así como son sacerdocio, matrimonio, etc.; hay otras que caen debajo de elección mutable, así como son tomar beneficios o dejarlos, tomar bienes temporales o lanzarlos.

En la elección inmutable, que ya una vez se ha hecho elección, no hay más que elegir, porque no se puede desatar, así como es matrimonio, sacerdocio, etc.

Solo es de mirar que, si no ha hecho elección debida y ordenadamente, sin afecciones desordenadas, arrepintiéndose, procure hacer buena vida en su elección. — Ejercicios espirituales, 171

San Ignacio de Loyola