La castidad nos aproxima a la naturaleza incorpórea de los ángeles. La castidad es el aposento de Cristo. La castidad es escudo celestial del corazón. La castidad es abnegación de la naturaleza humana y vuelo maravilloso del cuerpo mental y corruptible hacia lo inmortal e incorruptible. Casto es el que con un amor venció otro amor; el que, con el fuego del espíritu, venció al de la
carne. — La Santa Escala, Pag 82

San Juan Clímaco