Citas de "Santa Teresita del Niño Jesús"

Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz o, simplemente, Santa Teresita (Alenzón, Normandía; 2 de enero de 1873-Lisieux, Normandía; 30 de septiembre de 1897) fue una religiosa carmelita descalza francesa declarada santa en 1925 y proclamada Doctora de la Iglesia en 1997 por san Juan Pablo II.

Mis inmensos deseos ¿no serán un sueño, una locura…?

¡Jesús mío, te amo! Amo a la Iglesia, mi Madre. Recuerdo que «el más pequeño movimiento de puro amor es…

¡Qué dulce es el camino del amor…!

Me parece que el amor me penetra y me cerca, me parece que ese amor misericordioso me renueva a cada…

Dios mío, tu amor despreciado ¿tendrá que quedarse encerrado en tu corazón?

Dios mío, exclamé desde el fondo de mi corazón, ¿sólo tu justicia aceptará almas que se inmolen como víctimas…? ¿No…

Él, el Doctor de los doctores, enseña sin ruido de palabras

Comprendo y sé muy bien por experiencia que «el reino de los cielos está dentro de nosotros». Jesús no tiene…

Me imagino a mi alma como un terreno libre, y pido a la Santísima Virgen que quite los escombros

No puedo decir que haya recibido frecuentes consuelos durante las acciones de gracias; tal vez sean los momentos en que…

Cada vez que comulgues repite: «Ya no vivo yo, ¡es Jesús quien vive en mí!»

Aproximadamente un mes después de mi primera comunión, fui a confesarme para la fiesta de la Ascensión, y me atreví…

Cuando se quiere alcanzar una meta, hay que poner los medios para ello

Ni el más ligero céfiro hacía ondular las tranquilas aguas sobre las que navegaba mi barquilla, ni una sola nube…

Comprendí que la verdadera grandeza está en el alma

Comprendí que la verdadera grandeza está en el alma, y no en el nombre, pues como dice Isaías: «El Señor…

¡Qué dulce recuerdo, no era a un hombre a quien iba a decir mis pecados, sino a Dios!

¡Qué dulce recuerdo aquel…! ¡Con cuánto esmero me preparaste, Madre querida, diciéndome que no era a un hombre a quien…

Me había ofrecido al Niño Jesús, para que me estrechara contra su corazón

Desde hacía algún tiempo, me había ofrecido al Niño Jesús para ser su juguetito. Le había dicho que no me…

Comprendía que solo en el cielo la alegría sería sin nubes…

¡Qué hermosos eran para mí los días en que mi rey querido me llevaba con él a pescar! ¡Me gustaban…

¡Feliz ignorancia, que me ha librado de tantos males!

¡Feliz ignorancia, que me ha librado de tantos males…! ¡Cómo le agradezco a Jesús que no me haya hecho encontrar…