Chiara Badano era una joven nacida en Sassello, Italia, el 27 de Octubre de 1971. Es conocida como «Chiara Luce», nuevo nombre elegido por Chiara Lubich (fundadora del Movimiento de los Focolares, del cual Chiara Luce Badano era miembro). El origen del nombre se debe  al hecho que  Chiara Luce (en español Clara Luz) representaba “la luz de Dios que vence al mundo”.

Diagnóstico de la enfermedad y relación con Jesús abandonado en la Cruz

Mientras jugaba tennis, Chiara sintió un dolor intenso  en la espalda. Posteriormente se le diagnosticó un osteosarcoma  (tumor maligno óseo).



Al momento de recibir la noticia de su enfermedad, Chiara se negó a hablar, incluso con su madre. Chiara le respondió «ahora no me hables”. Veinticinco minutos más tarde, Chiara le dijo » ahora sí podemos hablar, mamá». Tan solo ese lapso de tiempo bastó para que Chiara lograra entender y  aceptar la misión enviada por Jesús.

A lo largo de su enfermedad, aceptaba los duros sufrimientos con las palabras «Jesús, si tú lo quieres, yo también lo quiero».



El último gesto de Chiara hacia su madre, a modo de saludo,  fue despeinarla y decirle “Chau mamá. Sé feliz, porque yo lo soy”. Como dijo María Teresa, su madre,  “ese fue su último saludo, pero no su último acto de amor, porque donó sus corneas”.

Chiara creía firmemente en que “Jesús abandonado en la Cruz era la clave de la unidad con Dios” y quería “elegirlo como su primer esposo” y prepararse “para cuando llegue”. Y por cierto que así lo creía, porque siempre lo cumplió, hasta en las etapas más duras de la enfermedad.

Era tanto el amor de Chiara por Jesús que ella misma diseñó el vestido de novia para su entierro (vestido blanco con una banda rosa), pidiéndole a su amiga Chicca que se lo probara por ella.

En palabras de Chiara Lubich «Chiara Badano estaba fascinada por un Jesús abandonado».

Experiencias sobrenaturales

Como varios santos a lo largo de la historia, Chiara tuvo experiencias sobrenaturales, tanto de parte de Dios como de satán.

La primera experiencia fue durante una intervención mínima con anestesia local, que le provocaba miedo. Cuando comenzó la intervención, se presentó una señora con una sonrisa muy luminosa y bellísima que le tomó la mano y le subió el ánimo. Chiara pensó que esta mujer era parte del Movimiento de los Focolares, dado que la luz que transmitía era característica del Movimiento. La señora, de la misma manera que había llegado, también desapareció. Sin embargo, Chiara experimentó una alegría enorme y el miedo desapareció. Posteriormente, le preguntó a sus padres quien era, pero ni María Teresa ni Ruggero, padre de Chiara, la conocían. Siguió pensándolo y considerándolo una casualidad, pero le llamaba la atención que hubiera llegado justo en ese momento e irradiara esa luz sobrenatural. Chiara creía que era un ángel enviado por María. En palabras de Chiara, refiriéndose a este hecho: “Si estuviésemos dispuestos a todo, cuantos signos Dios nos mandaría. Cuantas veces Dios pasa a nuestro lado y no nos damos cuenta.”

En otra oportunidad, María Teresa escucha un grito fuerte de Chiara. Inmediatamente va a su cuarto y al entrar, Chiara le dice: “Mamá, vino el diablo”. Para calmarla, María Teresa  le dijo que “el demonio quiere ganar para sí mismo las almas más hermosas” y que esté tranquila porque Jesús estaba con ella. Tiempo después, durante las últimas semanas de vida de Chiara, ella rezaba con su madre “Cuando llega el diablo lo echo, porque soy más fuerte, porque yo tengo a Jesús”.

Nota del autor: me pregunto si habrá recibido más “visitas” del diablo. Esto me convence más de que era una Santa en vida por que el propio satán la quería amedrentar.

Impacto en la gente y testimonios

El impacto que Chiara Luce produjo, produce y seguirá produciendo, es enorme. Amigos y familiares destacaban que, a pesar de los enormes sufrimiento, al estar al lado de Chiara percibían un ‘ambiente de paraíso’ y una paz constante. Además, ellos necesitaban de Chiara y  se sentían proyectados en el amor de Dios.

Ruggero Badano decía que “Jesús estaba en ella” y que también “Él le había otorgado a Chiara una gracia especial”.

A su velatorio asistieron muchas personas, incluidas personas que no asistían a la Iglesia. Muchos de los presentes se convirtieron. Por voluntad del alcalde, las tiendas permanecieron cerradas en Sassello. Más de dos mil personas participaron de su funeral.

Los testimonios respecto a la influencia de Chiara sobre personas en momentos de extremo dolor son impresionantes. Uno de los tantos es el una mujer que decidió no abortar tras conocer la historia de Chiara Luce. Otro, acerca de una joven mujer de 17 años de edad de Rosario, Argentina, que encontró inspiración en la historia de Chiara durante su lucha contra una leucemia terminal.

Impacto personal

Chiara generó algo especial en mi persona que no puedo explicar. Ella transmite, mediante su historia y sus fotos, algo especial y distinto. Y en su mirada se percibe la presencia de Jesús o, por lo menos, que ella estaba en presencia de Jesús.

Chiara me enseñó a aceptar el dolor sin enojarme con Dios. Gracias a ella, logré tener una relación más madura con Jesús y cada vez que voy a “reprocharle” algo a Dios recuerdo a Jesús abandonado en la Cruz (Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?)y en todo el sufrimiento soportado por María. Chiara me hizo entender que tengo que aceptar la voluntad de Dios en mi vida porque Él voluntariamente fue humillado y ejecutado para poder salvar a un ser imperfecto como yo.

Creo que la vida de Chiara Luce puede ayudar a todos (no importa la situación) a atravesar momentos de extremo dolor siempre que recordemos a Jesús Abandonado en la Cruz. También, recordemos la forma en que ella aceptó la voluntad de Dios: Jesús, si tú lo quieres, yo también lo quiero.

Para conocer más acerca de la Beata Chiara Badano, les recomiendo leer el libro “Realizarse a los 18” de Michele Zanzucchi.

Referencias:

Realizarse a los 18 de Michele Zanzucchi.

Voz de Chiara Badano (https://www.youtube.com/watch?v=I0cilXIVD2w&t=325s)

Blessed Chiara Badano (https://www.youtube.com/watch?v=I0cilXIVD2w&t=325s)

Artículo elaborado por Sasha Struhar