Hace unos meses anunciamos que «Canto Católico» estaba recaudando fondos para grabar el video del himno que le escribieron a la Virgen de Guadalupe, en el santuario de la Virgen, ¡y ya lo tenemos!

«Canto Católico» me encanta. Las voces, el trabajo musical y su calidad son maravillosos. Definitivamente, la letra de este himno a la Virgen de Guadalupe me ha llegado al corazón. Te lo comparto y, a continuación, te dejo unas ideas que puedes llevar a tu oración.

Lo primero que me dice este canto a la Virgen de Guadalupe

Cada vez que me acerco a la Virgen en la advocación de Guadalupe, no puedo dejar de deslumbrarme con su historia, con el milagro que Dios nos da con su permanencia. Especialmente, después de tiempos tan difíciles como la época de las Cristiadas y la persecución religiosa que se vivió en México.

Hay muchos milagros, cosas que la ciencia no puede explicar, de la imagen de la Virgen: que permanezca intacta después de tantos años, siendo de un material que no dura tanto, que los colores se sigan viendo con claridad, la posición de las estrellas del manto, etc.

Sí, hay muchas cosas inexplicables. Lo que sí podemos decir es que la imagen ha sido preservada por Dios como un regalo para nosotros, para que podamos ver de manera clara su poder, su amor por nosotros. Recuerda que todo milagro es posible para manifestar la gloria de Dios. Si quieres saber más de esto, puedes leer este artículo.

Protégenos con tu manto, confórtanos con tu paz

En el himno escrito por «Canto Católico», una de las frases que me queda es «protégenos con tu manto». Al mismo tiempo, veo la imagen de ese ángel que está asomado por debajo del manto de María y cómo nos mira con un rostro de invitación y seguridad.

Te invito a quedarte por unos instantes mirando a ese ángel… yo quiero estar como él. Debajo del manto de María, de nuestra dulce Madre que nos cuida, que intercede por nosotros. Una madre que nos lleva de la mano a Jesús.

Ella es la Madre de Dios y nuestra Madre y sigue hablando con Jesús de cada uno de nosotros. Imagínate sus conversaciones, imagina cómo, de la misma manera que en las Bodas de Caná, ella le dice: «míralos, no tienen vino». Ahora, nos dice a nosotros: «sean obedientes, hijos míos, hagan lo que Él les dice».

De la mano de María siempre iremos a Jesús. Ella es la persona humana que más lo ha querido y lo ha hecho con su corazón inmaculado, sin miedo, sin rastro de pecado.

Ella, que lo vio a Él desde el momento de su nacimiento, con los ojos dulces y llenos de amor, es la que nos puede ayudar a, después de estar limpios de pecado, acercarnos a Él. Nos ayudará a que, tomados de Su manto, como niños, podamos decirle también «sí», como ella siempre hizo.

«Hijo mío, escucha, ¿acaso no soy tu Madre…?»

Las palabras de María a san Juan Diego «no estoy yo aquí, que soy tu madre, ¿a qué temes?» son palabras que deben ayudarnos a mirar de nuevo la dulzura, la ternura y la permanencia de María.

Ella nos dice las mismas palabras a nosotros. Nos sigue recordando que ella nos ha aceptado como hijos. Ella, a los pies de la Cruz, nos aceptó a cada uno de nosotros, sabiendo que hemos sido los culpables de la muerte de Jesús.

Ella vio la entrega de Jesús por amor y, debido a su enorme amor, a ese corazón de Madre en el que no había pecado, nos abrió la puerta a nosotros para que fuéramos hijos suyos también.

Fácilmente, pudo haberse negado a ser Madre de tales pecadores, pero no lo hace. Nos acepta, nos ayuda, intercede por nosotros y ve el bien que Dios ha hecho en la creación de cada uno. Ella elige siempre permanecer a nuestro lado y ayudarnos a corregir, con dulzura, lo que es necesario para poder acercarnos a Dios.

Nos traes al redentor

¡Así es! María ha dicho el «sí» que ha traído la salvación del mundo. ¡Qué alegría más grande tenerla como madre e intercesora! Ella, que en su seno virginal ha cargado al Salvador del mundo, es la que habla a cada uno con sencillez, de tal manera que le podemos entender.

Ella es Madre de todas las naciones, la misma Virgen que habla a diferentes hijos.

¿Qué te ha parecido este canto a la Virgen de Guadalupe? Si quieres profundizar aún más en su sentido, puedes hacerlo aquí. ¡Luego cuéntanos en los comentarios qué piensas!