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Hemos comenzado el mes de mayo, un mes que ha tenido tradicionalmente un tinte fuertemente mariano.

Y si pensamos en canciones para dedicarle a María ¡hay cientos! Sin embargo hoy te compartimos nuestras tres favoritas de Athenas (las vas a amar y a cantar hasta en la ducha).

Si bien todo tiempo es propicio para acercarse a Jesús por medio de su Santísima Madre, este mes tiene la especial costumbre de la meditación del rosario y de los misterios marianos más especiales. 


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Si este mes estás buscando nuevas formas de acercarte a ella, llegaste al lugar indicado. Escucha estas canciones, medítalas, compártelas y lo más importante ¡disfrútalas!

1. «Acaso no estoy yo aquí»

«Acaso no estoy yo aquí», es un apelativo a la conocida frase guadalupana que nos recuerda que María es tanto madre de Cristo como madre nuestra.

Y que como madre, siempre está aquí, ¿no te parece precioso pensar en esto? ¡Tenemos dos madres!

María nos ampara con su maternal cuidado siempre. El Evangelio de Juan (19, 29) nos trae el testimonio de una entrega bellísima, la entrega que Jesús hace en la cruz de su madre al discípulo y del discípulo a su madre.

Es fundamental comprender que la Iglesia naciente, la de los primeros discípulos, vio cómo su Maestro murió en la cruz. 

Es la primera comunidad cristiana que está sintiendo la soledad, la incertidumbre, el miedo. ¿Estaría todo perdido?

Es en medio de todo esto que Jesús, en su infinita donación, entrega a su Madre. Ya no estarán en soledad, estarán con la compañía de María, que los sostendrá y nos sostiene aún a todos con fe y amor. 

2. «Contigo, María»

Nuestra segunda canción es «Contigo, María». ¡Hermosa de principio a fin! Su letra nos recuerda que el amparo maternal no es más que el cuidado de la Madre que se entrega en infinito amor.

«Quiero caminar contigo María». Tú y yo podemos hacerlo, en medio de los momentos difíciles, de dolor, de agotamiento. Pero también en aquellos que están llenos de gozo.

Es bastante interesante descubrir esto en cada momento de la vida personal. Pensar ¿en qué momentos he sentido el amor de María?

Pero también descubrir ¿cuáles son esas situaciones donde he sentido la soledad, el sufrimiento, la crisis?, ¿he recurrido a María, le he pedido su consuelo?

María siempre será la madre a la cual recurrir, aquella que sin cansarse de esperar por sus hijos, está siempre dispuesta a acompañar y a amar. 

Digámosle también nosotros, como en esta canción: «Necesito de tu amor de madre, tu intercesión ante el Señor. Guía mis pasos, llévame al cielo».

3. «Diario de María»

Hablar de María es hablar de Jesús, y esta canción no puede transmitir de mejor forma cómo es su amor. María conoce nuestro sufrimiento, porque ella también lo vivió y de una manera indescriptible.

No es ajena a nuestra pena, a nuestras tristezas o caídas. Esta canción meditada con amor, en silencio y en un momento de oración es espectacular.

María se presenta como la madre que «está», esa es precisamente su característica más importante. Ella «está» ante una actualidad en la que todo se tambalea y nada permanece.

Acompañó a Jesús hasta la cruz y también nos acompaña a nosotros hasta el último momento. «No tengas miedo, ¿no estoy yo aquí que soy tu madre?», ¿no es increíble esta frase que podemos escuchar en la primera canción?

Es el aliciente principal para que todo creyente tome la determinación de recurrir a María, ella es la Madre que no solo está, sino que además, invita a no tener miedo.

Recordemos siempre que María es camino para ir a Jesús. No hay corazón que se asimile más al del Hijo que el corazón de la Madre.

Consejos para poner en práctica

Espero que estas tres canciones de Athenas dedicadas a Nuestra Madre del Cielo, te ayuden no solo a ti, sino también a tus grupos parroquiales o amigos, a sentirla más cerca.

Planeando un poco la pastoral de este mes pensamos en acrecentar el rezo de rosario antes de las eucaristías, pero también surgió la idea de indagar sobre diversas advocaciones marianas, una para cada día del mes. 

Esta misma iniciativa la puedes poner en marcha tú. Porque cuando conocemos a María, simplemente desembocamos en conocer más y más a Jesús. Orar con María siempre será hablar directamente al Corazón de Jesús.

Es tan grande el misterio de la maternidad de la Santísima Virgen María, que sin ir hasta los dogmas que la circundan o los grandes tratados teológicos, podemos fijarnos sencillamente en que ningún amor sano hacia la Madre podrá alejarnos del Hijo.

Todo lo contrario, entre más se ama a la Madre, mucho más se conoce y ama a su Hijo, Jesucristo. ¿Te gustaron las canciones?, ¿las habías escuchado? Compártenos otras que te gusten en los comentarios. 

3 canciones para dedicarle a María en el mes de mayo