
A veces pensamos que el tiempo no nos alcanza debido a las ocupaciones diarias. Si a eso le sumamos el no haber descansado bien y el despertar apresurado, puede parecer imposible organizar el día e incluir buenos hábitos.
Sin embargo, con un poco de disciplina, determinación y, por supuesto, con la ayuda de Dios, es posible levantarse más temprano e incorporar hábitos que nos beneficiarán en todos los aspectos de nuestra vida. A continuación, te doy algunas sugerencias:
1. Un buen descanso para despertar con alegría

El descanso es fundamental para nuestro bienestar físico, mental y emocional. Al dormir, también glorificamos a Dios, entregando nuestras preocupaciones en sus manos: «En paz me acuesto y en seguida me duermo, pues tú solo, Señor, me das seguridad» (Salmo 4, 8).
Mejorar la calidad del sueño es posible adoptando algunos hábitos, como acostarse a la misma hora, evitar alimentos pesados al menos dos horas antes de dormir y dejar el celular lejos de la cama. Pero, el mejor remedio es dormir con la conciencia tranquila, después de haber hecho una breve evaluación del día y habernos encomendado a la Santísima Trinidad.
A la mañana siguiente, ¿qué mejor que practicar el «minuto heroico» recomendado por San Josemaría Escrivá? Consiste en levantarse a la hora exacta, sin posponer la alarma. Esta pequeña victoria es la primera del día y, al practicarla, se convertirá en un hábito.
2. Dar gracias a Dios por un nuevo día

¿Te has detenido a pensar que al despertar tenemos el regalo de un nuevo día? Hay quienes ya no tendrán esa oportunidad, y muchos no están preparados para comparecer ante Dios.
Este es uno de los principales motivos para agradecer desde el amanecer, aunque la lista de motivos es infinita: tenemos un lugar donde vivir, alimentos, salud, familia, entre otros.
Dedicar unos minutos a la oración para ofrecer el día a Dios y refugiarnos bajo el manto de María es una dosis de fortaleza espiritual.
3. Hacer ejercicio

San Juan Bosco decía: «El ejercicio físico aleja muchas tentaciones y mantiene despejada la mente». Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, y debemos cuidarlo. Al ejercitarnos, mejoramos nuestro estado de ánimo y salud, y adquirimos disciplina y templanza.
Si bien puede resultar difícil comenzar, especialmente por la pereza, los beneficios son múltiples. No dejemos que pasen los años, pues con el tiempo llegan las enfermedades, y el cuerpo se «oxida» y duele más.
Conoce la vida de santos que practicaron deportes y mantuvieron a Dios como su prioridad, como San Juan Pablo II, Santa Teresa de los Andes y el Beato Giorgio Frassati.
4. Comer bien

Un desayuno saludable es la comida más importante del día, ya que nos ayuda a recuperar energías. Es recomendable evitar alimentos ricos en azúcares, carbohidratos o grasas.
Aunque algunas enfermedades son inevitables, muchas veces somos nosotros quienes causamos el deterioro de nuestra salud con malos hábitos alimenticios.
Como dijo Hipócrates, el padre de la medicina moderna: «Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina».
5. Tener propósitos cada día

Para alcanzar una meta, es importante establecer propósitos claros y concretos cada día. Por ejemplo, si tengo triglicéridos altos y mi alimentación se basa en harinas, frituras y azúcares, y no hago ejercicio, es poco probable que mejore mi salud.
Lo mismo ocurre con los estudios o la vida espiritual. Si quiero ser santo o mejorar algún aspecto de mi carácter, pero no hago el esfuerzo por eliminar lo que me estorba, ¿cómo podré avanzar?
Es útil escribir los propósitos diarios y asegurarnos de que sean prácticos y realistas. «El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho». Al revisar nuestros avances y desaciertos, veremos cómo progresamos poco a poco.
Y si fallamos, no debemos desanimarnos: «Los atletas se privan de todo; ellos para ganar una corona que se marchita, nosotros, en cambio, una que no se marchita» (1 Corintios 9, 25).

Me encanta, necesitaba orden para alcanzar metas y aquí lo especifica de manera diaria. Gracias
Excelente ayuda para que nos demos cuenta que todas las cosas buenas de la vida le podemos sacar provecho si lo hacemos como Dios manda teniéndolo a el siempre presente ante todo .
Excelentes y prácticos tips.
Gracias infinitas
Muy buenos todos!!
Muchas gracias!!!
:)
Hermosas recomendaciones. Muy útiles en estos tiempos .bendeciones.
Gracias me pareció súper útiles ya algunos practicaba pero me ayudaron a incorporar lo q me faltaban. Gr y gr adiós por tener la bendición de poder incorporarlos a mi rutina
Después de leer,varios libros de autoayuda, me di cuenta de la importancia de adquirir esos hábitos.
A mí, que no me gustaba nada madrugar,ahora me encanta porque en ese silencio de la mañana encuentro el momento ideal para hablar con Dios.
Leer y meditar las lecturas y el Evangelio del día, después de haberle dado gracias por el placentero descanso y la alegría del nuevo día en el que me pongo en sus manos y sé que con Él junto a mí, será fructífero.
Bendecido día 🙏 😊
Muchas gracias me ayudó mucho a replantear las prioridades y en especial ese momento para Dios
Los hábitos son importantes porque nos ayudan a hacer las cosas que tenemos que hacer de forma planificada. Ya el cerebro sabe qié hacer cada día cua do me levanto, que es lo primero que debo de hacer, aunque parezca que actuamos en automático, el cuerpo y la mente se benefician de ellos.
Excelentes recomendaciones, muchas gracias 🙏🏽🙌🏽