El 4 de Marzo Camila Cabello y Ed Sheeran sacaron el single «Bam Bam» que hoy sigue en el top 10 de canciones más escuchadas. Una canción del mundo y para el mundo, por lo que evidentemente no comparto ni estoy de acuerdo con todo lo que sale en el video.

De hecho, creo que podría llegar a pasar como una más de miles de canciones que salen al día, sin embargo, creo que si vamos un poco más a fondo tiene mucho que enseñarnos. Realmente estoy sorprendida.

«Bam Bam» Cuando la vida te da limones…

El video empieza con Camila teniendo un muy, muy mal día. Creo que podemos identificarnos con esa sensación de dolor que da ganas de anestesiarlo con todo lo que se pueda.

Sentada en la calle comiendo helado, triste porque la dejaron. Encima parece invisible, alguien llega y la empuja como si no existiera. Ella intenta olvidar, salir de fiesta parece la mejor opción, pero todo el mundo parece contra ella. Le tiran la bebida en el vestido, la empujan… lo propio vive su contraparte masculina, Ed Sheeran… Hasta ahí, una canción cualquiera.

De pronto, hay un cambio. Camila decide seguir bailando con el vestido todo manchado, Ed decide seguir cantando con el ojo morado.

Su cambio de actitud no cambia su «mala suerte»,  sus circunstancias no mejoran, al contrario, les siguen pasando «tragedias». Y ellos continúan con una sonrisa.

Hay dos frases que me llaman la atención de la canción y que me gustaría reflexionar más sobre ellas.

«Así es la Vida» tan simple como eso

No sé por qué nos enfocamos tanto en controlar la vida cuando simplemente nos es imposible hacerlo. Los planes siempre cambian, llegan circunstancias no deseadas, hay enfermedades, pérdidas de seres queridos, corazones rotos, caídas, heridas… Porque «así es la vida» y seguirá siendo así.

Por más que lo intentemos, no hay nada que podamos hacer para evitar las cosas que suceden, pero nuestra respuesta ante estas circunstancias, sí la podemos controlar y hacer una diferencia.

¿Cuántas veces caemos en la autocompasión «adolescente» ante las circunstancias de la vida? Nos enrollamos victimizándoos y creyendo que somos unos desgraciados porque las circunstancias no salen como las planeamos. Hay que aprender a madurar y que cuándo «así sea la vida», pues ¡abrazarla así también!

Sí, implica esfuerzo, dominio de sí y paciencia, abrazar la vida como viene ¡Pero estamos llamados a eso, a abrazarla como venga y a seguir bailando! No se trata de obviar o de ignorar el dolor, sino seguir a pesar de él.

«Sigue Bailando» a pesar de las heridas.

La verdad es que sobre esta frase tampoco hay mucho qué decir porque se explica sola. Ahora último me he dado cuenta de la importancia que tiene ver la vida como un baile y  saber que, ¡no bailamos solos! ¡Hay que aprender a bailar con Él! Con el que dio la vida por nosotros.

Habrá pisotones y caídas cuando estemos aprendiendo a bailar. Incluso, en el mismo baile habrá canciones que no nos gusten tanto, unas más lentas y tristes y otras más alegres y rápidas.

Pero venga como venga la canción, lo más importante es seguir bailando. Aprender a bailar, bajo la lluvia, con la cara llena de «curitas», aprender a bailar después de las caídas… Porque así es la vida y seguirá siendo. Lo importante es cómo nos plantemos antes ella y cómo sigamos bailando.

Lo importante es continuar en ese baile, pero tener la libertad de escoger cada siguiente paso.

Artículo escrito por Sofía Carreón Allande