San José, un santo para muchos desconocido y del que, aunque cada vez se habla más, realmente conocemos poco. Es realmente un hombre de silencio, de la sombra, un padre en lo escondido pero un padre siempre presente y un gran santo del que realmente tenemos mucho que aprender.

«Arde» es una canción de Hakuna Group Music muy potente. Hoy se las traigo porque creo nos puede ayudar mucho a profundizar sobre el corazón de San José. Les dejo aquí un video con la música y letra de la canción, para que la analicemos juntos.

Aunque definitivamente hay mucho que podríamos reflexionar sobre la letra de esta canción, quiero resaltar 3 frases de «Arde» que, personalmente creo, son 3 actitudes con las que vivió San José y nos enseñan con mayor profundidad lo que hay en su corazón, para también poderlas imitar.

«Un humilde carpintero duerme en brazos a su Dios»

Esta frase me llama a vivir en la verdad. Podría parecer que no tiene nada que ver una cosa con la otra pero esta frase nos habla muy claro de la identidad de San Jose: «un humilde carpintero».

«Humildad es igual a verdad» decía Santa Faustina Kowalska. San José tiene clara su identidad y la acepta con sencillez reconociéndose «pobre» e «inmerecido» de lo que le está sucediendo.

Al mismo tiempo «duerme en brazos a Su Dios». Se sabe sumamente amado y elegido para ser nada menos que el padre terrenal de Dios. San José no se refugia en una falsa humildad, sino que con muchísima sencillez y humildad acepta su identidad de pobre y de infinitamente amado.

¡Ojalá que aprendamos a vivir en la verdad, teniendo clara nuestra identidad, así como él lo hizo!

«Calla, en el silencio grita»

En su silencio San José nos enseña a ser dueño si. Algo súper interesante de San José es su gran silencio, un silencio profundo, pero nunca un silencio vacío ¡San José tenía muchísimo que decir! ¡Estaba presenciando de primera mano el suceso más grande e importante de la historia de la humanidad!

El silencio de San Jose es un silencio pleno, en el que están contenidas todas las palabras, un silencio de alguien que sabe que no «le toca a el contarlo» Sin embargo personalmente creo que este silencio también habla de la fortaleza de San Jose, habla de alguien que tiene un gran dominio de si, porque «porque de la abundancia del corazón habla la boca» (Lc 6:45)

¡Pidámosle a San José que nos explique más a fondo este silencio tan característico de él y nos enseñe a imitarlo en nuestro día a día!

«Sonríe, tranquilo al fin sonríe»

San José y su pedagogía de la confianza.  La tranquilidad de San José ante la vida es inherente a un corazón de arde de amor por Dios. Creo que todos podemos coincidir en que circunstancialmente su vida fue todo menos tranquila.

La mujer con la que se desposa termina siendo la madre de Dios y decide nacer en un portal lleno de animales, algo que definitivamente no estaba «planeado», después intentan matarlo por lo que tienen que huir a Egipto, un país totalmente desconocido.

Y, aunque nada de esto hubiera pasado, el simple hecho de ser padre terrenal de Dios ¡era una locura! Sin embargo siempre vemos a San José «dormir tranquilo», confiado, sabiéndose perfectamente en manos de Quien está.

¡Ojalá que vivamos así de confiados, como niños chiquitos en brazos de nuestro padre, aprendamos al igual que San José a dormir siempre tranquilos!

¡Que esta fiesta no se nos pase desapercibida! ¡Ojalá que a partir de ahora tengamos más presente a este gran santo que aunque muchas veces se encuentra en lo «escondido» de nuestas vidas, está y ha estado siempre presente!

¡San José ruega por nosotros!

 

Artículo Escrito por Sofía Carreón Allande

arde