”teologia_del_cuerpo”
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Estaba buscando una canción para compartirles y ¡me crucé con esta obra de arte! La voz de Andrea Bocelli y sus letras te llegan directo al corazón y esta canción no es la excepción. Además, con la colaboración de Ellie Goulding y la mezcla de inglés e italiano queda perfecta.

Pero sobre todo quería compartirles esta canción porque habla de un tema que es para todos: volver al amor. El amor es lo que buscamos siempre. Al estar hechos a imagen y semejanza de un Dios que es comunión, lo que buscamos desde el fondo de nuestro corazón es amar y ser amados.

Lo buscamos desde todas las vocaciones, tanto en el matrimonio como en la vida consagrada. Les dejo cuatro frases que me gustaron mucho de esta canción y que sirven para reflexionar.

1. «Volveré al amor y arriesgaré todo»

No se puede vivir sin amor y eso es verdad en toda vocación. Creo que eso lo tenemos súper claro frente a la vocación matrimonial pero no tanto para la vida consagrada. Es muy importante redescubrir que en toda vocación estamos llamados a vivir un amor apasionado.

Es muy lindo ver que la vida religiosa es un enamoramiento loco y rotundo por Jesús. Por habernos encontrado con Él, y que ese enamoramiento va madurando a un amor que es más fuerte que cualquier circunstancia en nuestra vida. Es capaz de entregarse por completo. De la misma manera, las parejas también están llamadas a esa entrega mutua. Pero para que haya esa entrega hay que arriesgar.

2. «Y aunque todavía tengo miedo vales un salto de fe»

Puede ser que por distintas experiencias de la vida, en nuestra familia o en pareja, nos hayamos sentido lastimados por una persona que amábamos y eso nos haga desconfiar de las personas. Puede ser que por eso nos cueste confiar y que tengamos más dificultad para arriesgarnos a amar.

Al mismo tiempo, todo nuestro corazón vibra con el deseo de entregarse totalmente a otra persona. Por eso decimos que vale la pena arriesgarlo todo, dar ese paso de confianza. Vale la pena superar el miedo para encontrarnos con otro distinto a mí.

En toda vocación tenemos que hacer ese proceso. Una pareja que empieza a conocerse descubre que son diferentes entre sí, que tienen una manera distinta de ver la vida, pero que quieren construir un proyecto común. Para eso hay que superar el miedo de ser lastimado, enfrentar los riesgos. Esto mismo pasa en la vida consagrada, es un proceso de aprender a vivir entretejiendo mi vida con los caminos de Dios, que son una locura.

3. «Para darte un mundo, para construir un sueño»

¿Por qué volver al amor? ¿Por qué arriesgarlo todo? Primero que todo porque estamos hechos para amar y solo vamos a encontrar nuestra verdadera felicidad amando y arriesgándolo todo. Y segundo, para construir un sueño, un mundo juntos.

Porque cada vocación empieza siendo un proyecto de dos al que luego entran muchas personas más. Dios llama a dos personas al matrimonio para ser reflejo de su amor en la unión entre ellos y también en la educación de los hijos y en el cuidado de las personas cercanas a ellos (si te interesa este tema te recomiendo el curso online «Formar a nuestros hijos en la fe»).

Y también llama a hombres y mujeres a la vida consagrada a estar con Él y a ser otros Cristos para este mundo a través de un carisma específico. Por eso podemos ver que arriesgar todo por una persona es una fuerza expansiva de amor que llega a personas que nunca nos hubiéramos imaginado.

4. «Toma mi mano y muéstrame cómo amar de nuevo»

Por último, arriesgamos todo por amor porque Jesús fue el primero que arriesgó todo por amor al Padre y a cada hombre de esta humanidad. Por eso le podemos pedir a Él que nos enseñe a amar así como Él amaba.

Podemos confiar que entregándonos por amor en la vocación a la que somos llamados, nada de nuestro amor se perderá o será en vano. Porque Jesús lo recibe todo. Me gusta mucho una poesía atribuida a San Juan Pablo II que dice: «El amor me lo ha explicado todo, el amor me lo ha resuelto todo, por eso admiro el amor donde quiera que se encuentre».

Les dejo la letra traducida para que lo puedan reflexionar personalmente o en grupo. Como dice la canción: «El amor es ahora». ¡No perdamos el tiempo!

¿Cuándo salió tu corazón,
Que dejé de soñar
Un nuevo amor?
La duda dentro de mí
Y dejé de esperar
Pero de repente, tú

Despertaste en lo profundo
Un fuego que me ilumina

Volveré al amor y arriesgaré todo
Para darte un mundo
Y volveré al amor y arriesgaré todo
Para construir un sueño
Una vez más

¿A quién le importa el pasado?
¿Quién sabe sobre el mañana?
El amor es ahora
Y tal vez esto no dure
Tal vez este momento es todo lo que tenemos
Vamos a averiguar
Y aunque todavía tengo miedo

Vales un salto de fe
Volveré al amor y arriesgaré todo
Para ver el mundo que hacemos
Regresaré al amor y tomaré la caída
Como si mi corazón no pudiera romperse

Una vez más
Aquí y ahora, contra el borde
Prométeme que no mirarás hacia abajo
Un pie fuera de la repisa

Toma mi mano y muéstrame cómo amar de nuevo
Y volveré al amor y arriesgaré todo
Para darte un mundo
Y volveré al amor y tomaré la caída
Para construir de nuevo
Una vez más.