Hace unos días circulaba por redes sociales un conmovedor video de una joven cantante y youtuber llamada Malinda Kathleen Reese. Malinda entró a la Iglesia de la Encarnación en Montefrío, provincia de Granada en España, e inocentemente decidió aprovechar el espacio acústico en el que se encontraba para cantar el himno latino Ave Maris Stella (Salve Estrella del Mar). Lo que jamás imaginó fue que su natural ocurrencia llegaría a acumular más de 3.2 millones de reproducciones.

La hermosa dedicatoria que la joven hace a la Virgen María llegó a manos del reconocido cantante Alejandro Sanz, quien además de sentirse inspirado y conmovido por la excepcional voz de la artista, decidió compartir en su cuenta de Instagram el video de Malinda, asegurando: «Acústica que te transporta a dimensiones desconocidas».

Inspiración divina

Malinda compartió su video en Twitter diciendo: «Cuando consigues una iglesia estilo panteón con un retraso acústico de 6 segundos para ti sola». Al parecer este pequeño instante de inspiración, bastó para que millones de personas compartieran el video en sus redes sociales, se identificaran con la hermosa sensación de paz que da su voz y recordaran lo sencillo que puede llegar a ser conectar el talento, con la gracia de Dios.

Muchos han preguntado en redes el origen de este himno, pero tanto el autor como la fecha exacta de su composición son datos desconocidos. Sin embargo, te compartimos la letra traducida para que puedas meditar estas bellas palabras:

Salve Estrella del Mar

Madre de Dios excelsa
y siempre intacta virgen
del cielo feliz puerta.

Aquel ave tomando
que de Gabriel oyeras,
en paz nos establece,
mudando el nombre de Eva.

Desata los pecados,
alumbra mentes ciegas,
aleja nuestros males
todo bien nos impetra.

Muéstranos que eres Madre,
por ti las preces nuestras
reciba el que naciendo
por Madre te eligiera.

Virgen singularísima,
entre todas benévola,
libres de culpa, dános,
mansedumbre y pureza.

Dános vida sin mancha,
has segura la senda,
para que viendo a tu Hijo
gocemos dicha eterna.

A Dios Padre la gloria,
a Cristo honra suprema,
y al Espíritu Santo,
igual la gloria sea.