¿A mal tiempo buena cara? ¿Cómo ver el lado bueno de las cosas cuando todo parece ir mal? Dicen por ahí que todo es cuestión de actitud, y soy partidaria de la idea (aunque confieso que me ha costado aplicarla).

Puede que ese día maravilloso que habíamos planeado con tanto esmero al final no salga como queríamos. Puede que ese plan con los amigos que habíamos organizado con tanto tiempo de antelación, haya terminado en un mal rato. Puede que la entrevista, la exposición, la cena, la reunión o hasta las vacaciones, no salieran como lo esperábamos.

Este corto animado llamado «Heatwave» retrata muy bien lo que ocurre cuando incluso estando en el mejor lugar y con la más grata compañía, las cosas no van bien, nada bien.

¿Qué actitud adoptar?, ¿me echo a la pena?, ¿me amargo como el resto?, ¿le reniego a Dios enfurecida? O le demuestro a todos que al tener fe, donde hay tormento y sufrimiento yo puedo ver esperanza, o mejor aún, puedo ser parte de la solución.

Dios te ayuda, pero pon de tu parte

¿Qué tendrá que ver un corto donde todos los personas se derriten de calor, discuten y la pasan mal, con mi vida personal y mi manera de solucionar los problemas?

Pues tiene mucho que ver, podemos ser estos dos niños que decidieron ignorar la pesadilla que se vivía a su alrededor y se lanzaron al agua. O podríamos ser cualquiera de los otros personajes que parecen vivir un infierno.

Me gusta ese instante en que la niña toma del brazo al niño y se sumergen en la solución que todos tenían en sus narices. ¿Por qué nadie se metía al mar?, ¿por qué no corres a Dios cuando tienes problemas?, ¿por qué no das un salto de fe aunque todo parezca ir en contra?

¿Por qué no descansas en los brazos de Dios cuando sientes que ya no puedes más?, ¿por qué no recuerdas que Él es el agua viva? Qué fácil se nos olvida que Él está ahí, que Él es ese mar, que Él es la calma y el consuelo que tanto buscamos.

A veces la solución a los problemas está justo delante o incluso dentro de nosotros. Dios nos puede ayudar, pero también necesitamos poner de nuestra parte. Cuando el calor sea insoportable o el frío salvaje, dale la mano a Dios y recuerda que con cada puesta de sol nace otra oportunidad de ver y actuar de una manera diferente.

Anímate a ver las cosas de otro modo y a cambiar de actitud aunque al principio te cueste. ¡Funciona!